OK: Found an XML parser.
OK: Support for GZIP encoding.
OK: Support for character munging.
Notice: Undefined index: description in /data/web/master/cms/scripts/rss/magpie/rss_parse.inc on line 409 Warning: Cache unable to open file for writing: ./cache/cdad3863d058c23631ef5654977010fe in /data/web/master/cms/scripts/rss/magpie/rss_cache.inc on line 185

Example Output

Channel: Music – Packaging News Online

RSS URL:

Parsed Results (var_dump'ed)

object(MagpieRSS)#4 (24) {
  ["parser"]=>
  resource(6) of type (Unknown)
  ["current_item"]=>
  array(0) {
  }
  ["items"]=>
  array(10) {
    [0]=>
    array(11) {
      ["title"]=>
      string(73) "Chet Baker, la autodestrucción del genio salvaje del jazz | Sofá Sonoro"
      ["link"]=>
      string(101) "https://packagingnewsonline.com/chet-baker-la-autodestruccion-del-genio-salvaje-del-jazz-sofa-sonoro/"
      ["dc"]=>
      array(1) {
        ["creator"]=>
        string(12) "Betty Foster"
      }
      ["pubdate"]=>
      string(31) "Thu, 21 Oct 2021 21:39:08 +0000"
      ["category"]=>
      string(59) "MusicautodestrucciónBakerChetDelgeniojazzSalvajeSofaSonoro"
      ["guid"]=>
      string(101) "https://packagingnewsonline.com/chet-baker-la-autodestruccion-del-genio-salvaje-del-jazz-sofa-sonoro/"
      ["description"]=>
      string(104) "La música de Chet Baker es profundamente seductora, triste, evocadora. El genial trompetista, uno de..."
      ["content"]=>
      array(1) {
        ["encoded"]=>
        string(9480) "

La música de Chet Baker es profundamente seductora, triste, evocadora. El genial trompetista, uno de los músicos más atractivos de la historia, tenía un don, una capacidad única para transmitir emociones a través del viento que cruzaba su trompeta como el aliento del que está apunto de desfallecer. Su vida, en cambio, fue terriblemente desastrosa. Todo el talento que tenía como músico, todos esos dones, chocaban con una personalidad destructiva y egoísta asfixiada por las adicciones. Como Charlie Parker o como Bill Evans, junto a los que tocó, Baker se destrozó con las drogas hasta hurgar en lo más profundo del pozo más hondo.


Chet Baker en el estudio de grabación a mediados de los años 50
/ GETTY

Chet Baker conquistó la gloria en los clubes de jazz de Estados Unidos gracias a su don, a ese sonido suave de la Costa Oeste de EEUU. Baker transformó el jazz en algo diferente tanto por su música como por su imagen de actor de Hollywood rebosante de carisma y elegancia. Todo el mundo quería estar cerca de él y tuvo el mundo entre sus manos. Pero en ese mundo abundaban las drogas, drogas duras que todavía eran legales y que circulaban en todo tipo de entornos y ciudades. Baker acabó preso de ellas. Arruinado por ellas tanto en lo económico como en lo personal. Cayó en un círculo vicioso de deudas, mentiras y divorcios mientras su música seguía creciendo. Devoró el mundo y a la par fue devorado por él, como Paker, como muchos más de aquella generación bendecida por la música y maldecida por sus pactos con el diablo. Agotado, Baker se trasladó a Europa, aunque poco cambió. Las drogas seguían estando al alcance, abundaban los admiradores dispuestos a invitarle y no faltaban los médicos que accedían, a cambio de dinero, a facilitar recetas para heroína y cocaína. Baker montó su propia red de suministro, aunque también tuvo épocas de control en las que sujetado por alguna de sus parejas consiguió centrarse en la música, la única compañera que nunca le abandonó, la tabla sobre la que se mantuvo a flote en las peores épocas. Pero sus vicios acabaron también afectando a su música. En los años sesenta acabó pasando algo más de un año en la cárcel. A su salida de prisión editó el eterno ‘Chet is back’, aunque en realidad no había vuelto. La droga provocó su expulsión de Italia, Francia y Alemania hasta que finalmente fue deportado a EEUU. De vuelta a casa terminó de tocar fondo cuando unas deudas fueron la causa de una paliza que le destrozó la boca afectando a su forma de tocar. Sin embargo, consiguió resurgir, volver a grabar y a tocar con acierto durante los años setenta y buena parte de los ochenta. Volvió a encontrar el amor y la estabilidad, cambió la heroína por la metadona y puso orden en su caos. Siguió grabando discos de todo tipo, directos, tríos y con orquesta. Eso nunca dejó de hacerlo. Era su consuelo y su fuente de ingresos.



Chet Baker en una grabación en 1974
/ GETTY

En los años ochenta, Baker inició una nueva etapa de su vida. Volvió a instalarse en Europa a finales de los 70 y centró su carrera en los escenarios europeos. Dejó de lado el estudio y sus discos apenas cruzaron el Atlántico ni tuvieron gran trascendencia. Vivía de tocar y sobre las tablas había noches de todos los colores. En esos años fue reclutado por un admirador como Elvis Costello para grabar con él y volvió a girar por Japón, donde su estrella nunca perdió el brillo de sus mejores años. Su imagen, por esta época, estaba muy deteriorada y parecía mucho mayor de lo que era. Sin embargo, su magia seguía apareciendo de noche en noche. Una de ellas quedó para el recuerdo de los aficionados madrileños cuando actuó en el San Juan Evangelista junto a Phillipp Catherine y Marc Johnson. Unas semanas después murió en un hotel de Ámsterdam. Junto a la plaza en la que falleció, tras caerse -o arrojarse- por una ventana, las autoridades de la capital holandesa pusieron una placa que sustituyó a los improvisados homenajes que habían instalado sus seguidores en ese rincón junto a la estación central. Chet Baker no llegó a ver ‘Vamos a perdernos’, el espectacular documental rodado por Bruce Weber estrenado poco después. Weber se acercó mucho a Baker y entendió su historia, sus contradicciones, sus mentiras. Desnudó al personaje retratándole con todos sus matices, narrando su historia con honestidad, sin ensalzar el mito ni derribar al hombre. Diez años después del documental de Weber se publicaron las memorias perdidas de Chet Baker, unas anotaciones sin orden que encontró su mujer Carol tras la muerte del músico. El relato de Baker muestra una cara más del trompetista, sus demonios y sus pasiones. Son apenas 120 páginas, pero en ellas, escritas quizá sin intención editorial, Baker se confiesa como quien hablar con uno mismo recordando errores, éxitos, amigos y amoríos. Un relato íntimo que exhibe la naturaleza misma del artista, de ese artista maldito.



Chet Baker durante una actuación a finales de los 70

La de Baker es la historia de una caída, de una vida perdida. Historias que pueden resultar morbosas pero que en realidad son terriblemente tristes. Es la pérdida de un talento especial, consumido y derrotado, malgastado y destruido. Hay artistas que han llegado a la cima a base de trabajo, lo de Baker era instintivo. Mientras algunos músicos se mataban ensayando para mejorar, Baker lo hacía todo de un modo tremendamente natural. La música fluía en él como el aire que respiraba. No era trabajo, no era difícil. Era algo innato. Adentrarse en su historia resulta aterrador, hacerlo en su música es justo lo contrario. Otro contraste más de Chet Baker. Su música, que pasó por distintas etapas y fases, sigue apareciendo como algo puro, elegante, hipnótico. Los discos de Baker, con sus aciertos y fallos, poco tienen que ver con la crónica de su vida. Volver a sus canciones relaja, abstrae, parece un regalo que anestesia de los males que nos persiguen. Una vía de escape a la realidad. Sus trabajos con Charlie Paker, sus grabaciones con Bill Evans, sus discos para Blue Note o sus encuentros con Gerry Mulligan son historia del jazz, una historia en blanco y negro, como el contraste entre la brillante música y la oscura historia de Chet Baker.

Selección musical de la obra de Baker

‘Chet’, editado en 1959 y con Bill Evans al piano es uno de los trabajos más inspirados del músico estadounidense.

Más de 600 artistas han grabado versiones de ‘My funny valentine’, la de Baker es una de las más sensuales que se han editado.

Sus grabaciones de los años sesenta todavía mantienen la fuerza y la magia de este maestro de la trompeta.

Una de las parejas más fascinantes de la historia del jazz es la que formaron Charlie Paker y Chet Baker. Grabación de 1952.

Actuación de Chet Baker en el colegio San Juan Evangelista de Madrid poco antes de su muerte en Holanda.

" } ["summary"]=> string(104) "La música de Chet Baker es profundamente seductora, triste, evocadora. El genial trompetista, uno de..." ["atom_content"]=> string(9480) "

La música de Chet Baker es profundamente seductora, triste, evocadora. El genial trompetista, uno de los músicos más atractivos de la historia, tenía un don, una capacidad única para transmitir emociones a través del viento que cruzaba su trompeta como el aliento del que está apunto de desfallecer. Su vida, en cambio, fue terriblemente desastrosa. Todo el talento que tenía como músico, todos esos dones, chocaban con una personalidad destructiva y egoísta asfixiada por las adicciones. Como Charlie Parker o como Bill Evans, junto a los que tocó, Baker se destrozó con las drogas hasta hurgar en lo más profundo del pozo más hondo.


Chet Baker en el estudio de grabación a mediados de los años 50
/ GETTY

Chet Baker conquistó la gloria en los clubes de jazz de Estados Unidos gracias a su don, a ese sonido suave de la Costa Oeste de EEUU. Baker transformó el jazz en algo diferente tanto por su música como por su imagen de actor de Hollywood rebosante de carisma y elegancia. Todo el mundo quería estar cerca de él y tuvo el mundo entre sus manos. Pero en ese mundo abundaban las drogas, drogas duras que todavía eran legales y que circulaban en todo tipo de entornos y ciudades. Baker acabó preso de ellas. Arruinado por ellas tanto en lo económico como en lo personal. Cayó en un círculo vicioso de deudas, mentiras y divorcios mientras su música seguía creciendo. Devoró el mundo y a la par fue devorado por él, como Paker, como muchos más de aquella generación bendecida por la música y maldecida por sus pactos con el diablo. Agotado, Baker se trasladó a Europa, aunque poco cambió. Las drogas seguían estando al alcance, abundaban los admiradores dispuestos a invitarle y no faltaban los médicos que accedían, a cambio de dinero, a facilitar recetas para heroína y cocaína. Baker montó su propia red de suministro, aunque también tuvo épocas de control en las que sujetado por alguna de sus parejas consiguió centrarse en la música, la única compañera que nunca le abandonó, la tabla sobre la que se mantuvo a flote en las peores épocas. Pero sus vicios acabaron también afectando a su música. En los años sesenta acabó pasando algo más de un año en la cárcel. A su salida de prisión editó el eterno ‘Chet is back’, aunque en realidad no había vuelto. La droga provocó su expulsión de Italia, Francia y Alemania hasta que finalmente fue deportado a EEUU. De vuelta a casa terminó de tocar fondo cuando unas deudas fueron la causa de una paliza que le destrozó la boca afectando a su forma de tocar. Sin embargo, consiguió resurgir, volver a grabar y a tocar con acierto durante los años setenta y buena parte de los ochenta. Volvió a encontrar el amor y la estabilidad, cambió la heroína por la metadona y puso orden en su caos. Siguió grabando discos de todo tipo, directos, tríos y con orquesta. Eso nunca dejó de hacerlo. Era su consuelo y su fuente de ingresos.



Chet Baker en una grabación en 1974
/ GETTY

En los años ochenta, Baker inició una nueva etapa de su vida. Volvió a instalarse en Europa a finales de los 70 y centró su carrera en los escenarios europeos. Dejó de lado el estudio y sus discos apenas cruzaron el Atlántico ni tuvieron gran trascendencia. Vivía de tocar y sobre las tablas había noches de todos los colores. En esos años fue reclutado por un admirador como Elvis Costello para grabar con él y volvió a girar por Japón, donde su estrella nunca perdió el brillo de sus mejores años. Su imagen, por esta época, estaba muy deteriorada y parecía mucho mayor de lo que era. Sin embargo, su magia seguía apareciendo de noche en noche. Una de ellas quedó para el recuerdo de los aficionados madrileños cuando actuó en el San Juan Evangelista junto a Phillipp Catherine y Marc Johnson. Unas semanas después murió en un hotel de Ámsterdam. Junto a la plaza en la que falleció, tras caerse -o arrojarse- por una ventana, las autoridades de la capital holandesa pusieron una placa que sustituyó a los improvisados homenajes que habían instalado sus seguidores en ese rincón junto a la estación central. Chet Baker no llegó a ver ‘Vamos a perdernos’, el espectacular documental rodado por Bruce Weber estrenado poco después. Weber se acercó mucho a Baker y entendió su historia, sus contradicciones, sus mentiras. Desnudó al personaje retratándole con todos sus matices, narrando su historia con honestidad, sin ensalzar el mito ni derribar al hombre. Diez años después del documental de Weber se publicaron las memorias perdidas de Chet Baker, unas anotaciones sin orden que encontró su mujer Carol tras la muerte del músico. El relato de Baker muestra una cara más del trompetista, sus demonios y sus pasiones. Son apenas 120 páginas, pero en ellas, escritas quizá sin intención editorial, Baker se confiesa como quien hablar con uno mismo recordando errores, éxitos, amigos y amoríos. Un relato íntimo que exhibe la naturaleza misma del artista, de ese artista maldito.



Chet Baker durante una actuación a finales de los 70

La de Baker es la historia de una caída, de una vida perdida. Historias que pueden resultar morbosas pero que en realidad son terriblemente tristes. Es la pérdida de un talento especial, consumido y derrotado, malgastado y destruido. Hay artistas que han llegado a la cima a base de trabajo, lo de Baker era instintivo. Mientras algunos músicos se mataban ensayando para mejorar, Baker lo hacía todo de un modo tremendamente natural. La música fluía en él como el aire que respiraba. No era trabajo, no era difícil. Era algo innato. Adentrarse en su historia resulta aterrador, hacerlo en su música es justo lo contrario. Otro contraste más de Chet Baker. Su música, que pasó por distintas etapas y fases, sigue apareciendo como algo puro, elegante, hipnótico. Los discos de Baker, con sus aciertos y fallos, poco tienen que ver con la crónica de su vida. Volver a sus canciones relaja, abstrae, parece un regalo que anestesia de los males que nos persiguen. Una vía de escape a la realidad. Sus trabajos con Charlie Paker, sus grabaciones con Bill Evans, sus discos para Blue Note o sus encuentros con Gerry Mulligan son historia del jazz, una historia en blanco y negro, como el contraste entre la brillante música y la oscura historia de Chet Baker.

Selección musical de la obra de Baker

‘Chet’, editado en 1959 y con Bill Evans al piano es uno de los trabajos más inspirados del músico estadounidense.

Más de 600 artistas han grabado versiones de ‘My funny valentine’, la de Baker es una de las más sensuales que se han editado.

Sus grabaciones de los años sesenta todavía mantienen la fuerza y la magia de este maestro de la trompeta.

Una de las parejas más fascinantes de la historia del jazz es la que formaron Charlie Paker y Chet Baker. Grabación de 1952.

Actuación de Chet Baker en el colegio San Juan Evangelista de Madrid poco antes de su muerte en Holanda.

" ["date_timestamp"]=> int(1634852348) } [1]=> array(11) { ["title"]=> string(55) "El amor de Tony Bennett y Lady Gaga – estilos de vida" ["link"]=> string(84) "https://packagingnewsonline.com/el-amor-de-tony-bennett-y-lady-gaga-estilos-de-vida/" ["dc"]=> array(1) { ["creator"]=> string(12) "Betty Foster" } ["pubdate"]=> string(31) "Thu, 21 Oct 2021 19:35:07 +0000" ["category"]=> string(39) "MusicamorBennettestilosGagaladyTonyvida" ["guid"]=> string(84) "https://packagingnewsonline.com/el-amor-de-tony-bennett-y-lady-gaga-estilos-de-vida/" ["description"]=> string(92) "Hace tiempo que tenía ganas de escribir algo sobre Tony Bennett y sus legendarios duetos..." ["content"]=> array(1) { ["encoded"]=> string(7197) "

Hace tiempo que tenía ganas de escribir algo sobre Tony Bennett y sus legendarios duetos y su último affaire artístico con Lady Gaga es la ocasión perfecta para hablar de las andanzas de este último gran cantante que encarna a la perfección el espíritu del “rat pack” de Humprey Bogart y Lauren Bacall auque nunca formara parte de él. Tony Bennett, con sus 80 años largos, casi casi 90 está totalmente en forma y no sólo eso, está inmerso e una colaboración artística con la diva del dance-pop Lady Gaga que parece hacerlo totalmente feliz. Por fin Tony Bennet, al que siempre han gustado las “chicas malas” ha encontrado su perfecto alter ego en Lady Gaga (tras la prematura muerte de la favorita de todos Amy Winehouse).

gaga benett 04

Tony Bennett y Lady Gaga colaboraron por primera vez en 2011, interpretando el mítico “The Lady is a Tramp” de Fran Sinatra, una colaboración perfecta cuyo directo dejó entrever el buen rollito que había nacido entre ambos artistas.

Este año Tony Bennett y Lady Gaga se embarcaron en el ambicioso proyecto de la grabación de un album “Check to Check”, un homenaje al jazz, a sus clásicos y la más pura música de baile de los años 30 y 40 (el tema check to check fue popularizado por el grandísimo dúo Ella Fitgerald y Louis Armstrong y llevado a la gran pantalla en una versión blanca y Light en la peli “Top Hat” –Sombrero de Copa- en el que estaba interpretado y bailado por el siempre elegante Fred Astaire y su partenaire artística Ginger Rodgers). El caso es que Bennett y Gaga no se ha limitado a la colaboración para la grabación del disco, se han recorrido las principales cadenas televisivas norteamericanas haciendo alarde de su compenetración artística y personal y además están totalmente volcados en una gira de directos que parece imposible que pueda estar siendo realizada por un hombre de 88 años.

lady-gagatony-bennet

Pero a Tony Bennett se le ve feliz, radiante y en plena forma. Parece que ha encontrado en Lady Gaga la fuerza y la inspiración para volver a entonar las notas más altas. Sus directo son espectaculares y combinan la profesionalidad y el amor por el espectáculo. Para Bennett suponga, quizás, su última gran gira y para Lady Gaga está siendo todo un buen ejercicio de legitimación ante todas las críticas a su dudoso estilo y voz como diva de la música de baile.

No es, pues de extrañar, que apareciera una firma de ámbito mundial que creara una corriente sinérgica con la pareja y ha sido la firma de moda H&M, que ha aprovechado el exitazo de la pareja Bennett – Gaga catapultándolos a las pantallas de todos los televisores del planeta como protagonistas indiscutibles de su espectacular campaña de Navidad “Magical Holidays”. El spot, casi un corto de 1:50 de duración, se inspira en las celebraciones de los años 40 y en él, Tony Bennett y Lady Gaga interpretan un tema, “It Don’t Mean A Thing (If It Ain’t Got That Swing), compuesta por el indiscutible Duke Ellington a principios de los 30 y que también fue magistralmente interpretado por Ella Fitgerald y que está incluido en el último álbum Check to Check, que sin duda pasará a la historia como una de las mejores reinterpretaciones actuales de los clásicos.

Y me vais a permitir, como incondicional amante confesa del jazz, que aproveche la ocasión para rescatar una asombrosa grabación del año 1043 con la orquesta de Duke Ellington interpretando el temazo ¡Qué Grande!.

Marga G.-Chas Ocaña

" } ["summary"]=> string(92) "Hace tiempo que tenía ganas de escribir algo sobre Tony Bennett y sus legendarios duetos..." ["atom_content"]=> string(7197) "

Hace tiempo que tenía ganas de escribir algo sobre Tony Bennett y sus legendarios duetos y su último affaire artístico con Lady Gaga es la ocasión perfecta para hablar de las andanzas de este último gran cantante que encarna a la perfección el espíritu del “rat pack” de Humprey Bogart y Lauren Bacall auque nunca formara parte de él. Tony Bennett, con sus 80 años largos, casi casi 90 está totalmente en forma y no sólo eso, está inmerso e una colaboración artística con la diva del dance-pop Lady Gaga que parece hacerlo totalmente feliz. Por fin Tony Bennet, al que siempre han gustado las “chicas malas” ha encontrado su perfecto alter ego en Lady Gaga (tras la prematura muerte de la favorita de todos Amy Winehouse).

gaga benett 04

Tony Bennett y Lady Gaga colaboraron por primera vez en 2011, interpretando el mítico “The Lady is a Tramp” de Fran Sinatra, una colaboración perfecta cuyo directo dejó entrever el buen rollito que había nacido entre ambos artistas.

Este año Tony Bennett y Lady Gaga se embarcaron en el ambicioso proyecto de la grabación de un album “Check to Check”, un homenaje al jazz, a sus clásicos y la más pura música de baile de los años 30 y 40 (el tema check to check fue popularizado por el grandísimo dúo Ella Fitgerald y Louis Armstrong y llevado a la gran pantalla en una versión blanca y Light en la peli “Top Hat” –Sombrero de Copa- en el que estaba interpretado y bailado por el siempre elegante Fred Astaire y su partenaire artística Ginger Rodgers). El caso es que Bennett y Gaga no se ha limitado a la colaboración para la grabación del disco, se han recorrido las principales cadenas televisivas norteamericanas haciendo alarde de su compenetración artística y personal y además están totalmente volcados en una gira de directos que parece imposible que pueda estar siendo realizada por un hombre de 88 años.

lady-gagatony-bennet

Pero a Tony Bennett se le ve feliz, radiante y en plena forma. Parece que ha encontrado en Lady Gaga la fuerza y la inspiración para volver a entonar las notas más altas. Sus directo son espectaculares y combinan la profesionalidad y el amor por el espectáculo. Para Bennett suponga, quizás, su última gran gira y para Lady Gaga está siendo todo un buen ejercicio de legitimación ante todas las críticas a su dudoso estilo y voz como diva de la música de baile.

No es, pues de extrañar, que apareciera una firma de ámbito mundial que creara una corriente sinérgica con la pareja y ha sido la firma de moda H&M, que ha aprovechado el exitazo de la pareja Bennett – Gaga catapultándolos a las pantallas de todos los televisores del planeta como protagonistas indiscutibles de su espectacular campaña de Navidad “Magical Holidays”. El spot, casi un corto de 1:50 de duración, se inspira en las celebraciones de los años 40 y en él, Tony Bennett y Lady Gaga interpretan un tema, “It Don’t Mean A Thing (If It Ain’t Got That Swing), compuesta por el indiscutible Duke Ellington a principios de los 30 y que también fue magistralmente interpretado por Ella Fitgerald y que está incluido en el último álbum Check to Check, que sin duda pasará a la historia como una de las mejores reinterpretaciones actuales de los clásicos.

Y me vais a permitir, como incondicional amante confesa del jazz, que aproveche la ocasión para rescatar una asombrosa grabación del año 1043 con la orquesta de Duke Ellington interpretando el temazo ¡Qué Grande!.

Marga G.-Chas Ocaña

" ["date_timestamp"]=> int(1634844907) } [2]=> array(11) { ["title"]=> string(239) "Luis Miguel y Frank Sinatra: todo sobre aquel encuentro en Los Ángeles, Estados Unidos, por su cumpleaños 80 | Segunda temporada de ‘Luis Miguel, la serie’ | Dueto Luis Miguel y Frank Sinatra | México | Estados Unidos | USA | MEXICO" ["link"]=> string(206) "https://packagingnewsonline.com/luis-miguel-y-frank-sinatra-todo-sobre-aquel-encuentro-en-los-angeles-estados-unidos-por-su-cumpleanos-80-segunda-temporada-de-luis-miguel-la-serie-dueto-luis-miguel-y-frank/" ["dc"]=> array(1) { ["creator"]=> string(12) "Betty Foster" } ["pubdate"]=> string(31) "Thu, 21 Oct 2021 18:33:15 +0000" ["category"]=> string(358) "MusicAngelesAquelcumpleañosduetoencuentroEstadosFrankFrank SinatraLosLuisluis miguelluis miguel duo frank sinatraluis miguel la serieluis miguel la serie netflixluis miguel la serie temporada 2luis miguel netflixluis miguel sinatraMexicoMiguelNetflixporsegundasegunda temporada luis miguelserieSinatrasobretemporadaTodounidosUSAver serie luis miguel netflix" ["guid"]=> string(206) "https://packagingnewsonline.com/luis-miguel-y-frank-sinatra-todo-sobre-aquel-encuentro-en-los-angeles-estados-unidos-por-su-cumpleanos-80-segunda-temporada-de-luis-miguel-la-serie-dueto-luis-miguel-y-frank/" ["description"]=> string(93) "La segunda temporada de ‘Luis Miguel: la serie’ estrenó el pasado domingo 18 de abril..." ["content"]=> array(1) { ["encoded"]=> string(7062) "

La segunda temporada de ‘Luis Miguel: la serie’ estrenó el pasado domingo 18 de abril y desde ya son varios los temas que han cautivado a millones de fanáticos con el lanzamiento del adelanto oficial de la segunda parte de la aclamada serie. Este es el caso, por ejemplo, del encuentro de Frank Sinatra con el ‘Sol de México’, con quien luego haría uno de los duetos más recordados por los amantes de la música.

Tal y como se puede apreciar en el tráiler de esta segunda entrega de la serie de Luis Miguel, el cantante mexicano interpretado por Diego Boneta no es capaz de ocultar su emoción al enterarse por boca de su representante que haría una colaboración con la entonces máxima figura de la música estadunidense Frank Sinatra. No obstante, las imágenes no quedan ahí.

Lejos de provocar expectativa en su avance, la segunda temporada de ‘Luis Miguel: la serie’ mostrará uno de los momentos más icónicos en la vida del ‘Sol de México’: su participación en el cumpleaños número 80 de Sinatra. Y es que, como bien se observa en algunas partes del tráiler, tanto el protagonista como la estrella norteamericana siempre evidenciaron una admiración mutua.

Dicho respeto por sus carreras se vería reflejado tiempo después en el Shrine Auditorium, ubicado en Los Ángeles, en 1995, cuando Luis Miguel -único hispano invitado al homenaje de ‘La voz’- interpretaría junto a Frank Sinatra el recordado tema “Come fly with me” del disco Duets II, lanzado un año antes. Como ‘Luismi’, Ray Charles, Little Richard y Bob Dylan fueron algunas de las estrellas presentes en aquel entonces.

Estoy muy feliz de estar aquí esta noche porque, cuando era niño, tuve la oportunidad de escuchar las canciones de Frank Sinatra, así que creo que aprendí inglés por sus canciones. Años después tuve la oportunidad de cantar en un álbum suyo, Duets II; ese fue un sueño hecho realidad. Así que feliz cumpleaños, Frank, muchas gracias, se le escucha decir a Luis Miguel instantes previos a cantar frente a Sinatra.

Más sobre el dúo Luis Miguel-Frank Sinatra

Pese a que compartieron un importante proyecto, Luis Miguel y Frank Sinatra nunca llegaron a coincidir para cantar “Come fly with me”, razón por la cual este tema tuvo que ser grabado por separado. Sin embargo, ello no impidió que el dueto fuera un éxito en ventas, además de impulsar la ya increíble carrera del ‘Sol de México’ al mercado estadounidense.

De la misma manera, la colaboración fue positiva para Frank Sinatra, quien demostró -pese a sus años- que seguía siendo un cantante moderno y actualizado para la época. Así, con este dueto, Luis Miguel cumplió su sueño de compartir escenario con una estrella musical estadounidense luego de su fallido intento de cantar junto a Michael Jackson en los años ochenta.

Finalmente, vale mencionar que en aquel encuentro en el Shrine Auditorium, luego de unas palabras dedicadas a ‘La voz’ que se hallaba entre el público asistente, Luis Miguel cantó junto a una imagen pregrabada de Frank Sinatra proyectada en una pantalla grande. Casi al cierre, ‘Luismi’ y el resto de celebridades invitadas subieron al podio para entonar “New York New York”, tema icónico del estadounidense.

¿Cuándo se estrenó la segunda temporada?

La segunda temporada de “Luis Miguel, la serie” se estrenó el pasado 18 de abril, un día antes de que el llamado ’’Sol de México’’ cumpla 51 años. Asimismo, se conoció que serán ocho los capítulos que serán transmitidos uno a uno cada domingo a través de la plataforma de Netflix.

¿Qué más se ve en ‘Luis Miguel: la serie’?

Además de todo lo mencionado anteriormente con Frank Sinatra, la segunda temporada de la serie de Luis Miguel muestra el encuentro con su hija Michelle Salas, a quien no reconoció por muchos años. Es la actriz Macarena Achaga quien da vida a Salas y en el video se observa el reproche que ella le da por haberla abandonado durante once años.

En esta misma línea, también se revelarán detalles acerca de la salud del cantante, quien en 2018 aseguró en una entrevista que padecía tinnitus (zumbidos provocados a la exposición de sonidos altos), y cómo esto afecto su carrera. No obstante, la intriga seguirá presente con las extorsiones, robos y engaños a los que Luis Miguel fue expuesto durante su vida.

‘LUIS MIGUEL, LA SERIE’: TRÁILER OFICIAL

TE PUEDE INTERESAR

.

" } ["summary"]=> string(93) "La segunda temporada de ‘Luis Miguel: la serie’ estrenó el pasado domingo 18 de abril..." ["atom_content"]=> string(7062) "

La segunda temporada de ‘Luis Miguel: la serie’ estrenó el pasado domingo 18 de abril y desde ya son varios los temas que han cautivado a millones de fanáticos con el lanzamiento del adelanto oficial de la segunda parte de la aclamada serie. Este es el caso, por ejemplo, del encuentro de Frank Sinatra con el ‘Sol de México’, con quien luego haría uno de los duetos más recordados por los amantes de la música.

Tal y como se puede apreciar en el tráiler de esta segunda entrega de la serie de Luis Miguel, el cantante mexicano interpretado por Diego Boneta no es capaz de ocultar su emoción al enterarse por boca de su representante que haría una colaboración con la entonces máxima figura de la música estadunidense Frank Sinatra. No obstante, las imágenes no quedan ahí.

Lejos de provocar expectativa en su avance, la segunda temporada de ‘Luis Miguel: la serie’ mostrará uno de los momentos más icónicos en la vida del ‘Sol de México’: su participación en el cumpleaños número 80 de Sinatra. Y es que, como bien se observa en algunas partes del tráiler, tanto el protagonista como la estrella norteamericana siempre evidenciaron una admiración mutua.

Dicho respeto por sus carreras se vería reflejado tiempo después en el Shrine Auditorium, ubicado en Los Ángeles, en 1995, cuando Luis Miguel -único hispano invitado al homenaje de ‘La voz’- interpretaría junto a Frank Sinatra el recordado tema “Come fly with me” del disco Duets II, lanzado un año antes. Como ‘Luismi’, Ray Charles, Little Richard y Bob Dylan fueron algunas de las estrellas presentes en aquel entonces.

Estoy muy feliz de estar aquí esta noche porque, cuando era niño, tuve la oportunidad de escuchar las canciones de Frank Sinatra, así que creo que aprendí inglés por sus canciones. Años después tuve la oportunidad de cantar en un álbum suyo, Duets II; ese fue un sueño hecho realidad. Así que feliz cumpleaños, Frank, muchas gracias, se le escucha decir a Luis Miguel instantes previos a cantar frente a Sinatra.

Más sobre el dúo Luis Miguel-Frank Sinatra

Pese a que compartieron un importante proyecto, Luis Miguel y Frank Sinatra nunca llegaron a coincidir para cantar “Come fly with me”, razón por la cual este tema tuvo que ser grabado por separado. Sin embargo, ello no impidió que el dueto fuera un éxito en ventas, además de impulsar la ya increíble carrera del ‘Sol de México’ al mercado estadounidense.

De la misma manera, la colaboración fue positiva para Frank Sinatra, quien demostró -pese a sus años- que seguía siendo un cantante moderno y actualizado para la época. Así, con este dueto, Luis Miguel cumplió su sueño de compartir escenario con una estrella musical estadounidense luego de su fallido intento de cantar junto a Michael Jackson en los años ochenta.

Finalmente, vale mencionar que en aquel encuentro en el Shrine Auditorium, luego de unas palabras dedicadas a ‘La voz’ que se hallaba entre el público asistente, Luis Miguel cantó junto a una imagen pregrabada de Frank Sinatra proyectada en una pantalla grande. Casi al cierre, ‘Luismi’ y el resto de celebridades invitadas subieron al podio para entonar “New York New York”, tema icónico del estadounidense.

¿Cuándo se estrenó la segunda temporada?

La segunda temporada de “Luis Miguel, la serie” se estrenó el pasado 18 de abril, un día antes de que el llamado ’’Sol de México’’ cumpla 51 años. Asimismo, se conoció que serán ocho los capítulos que serán transmitidos uno a uno cada domingo a través de la plataforma de Netflix.

¿Qué más se ve en ‘Luis Miguel: la serie’?

Además de todo lo mencionado anteriormente con Frank Sinatra, la segunda temporada de la serie de Luis Miguel muestra el encuentro con su hija Michelle Salas, a quien no reconoció por muchos años. Es la actriz Macarena Achaga quien da vida a Salas y en el video se observa el reproche que ella le da por haberla abandonado durante once años.

En esta misma línea, también se revelarán detalles acerca de la salud del cantante, quien en 2018 aseguró en una entrevista que padecía tinnitus (zumbidos provocados a la exposición de sonidos altos), y cómo esto afecto su carrera. No obstante, la intriga seguirá presente con las extorsiones, robos y engaños a los que Luis Miguel fue expuesto durante su vida.

‘LUIS MIGUEL, LA SERIE’: TRÁILER OFICIAL

TE PUEDE INTERESAR

.

" ["date_timestamp"]=> int(1634841195) } [3]=> array(11) { ["title"]=> string(50) "¿en serio hay que ser negra para actuar de negra?" ["link"]=> string(80) "https://packagingnewsonline.com/en-serio-hay-que-ser-negra-para-actuar-de-negra/" ["dc"]=> array(1) { ["creator"]=> string(12) "Betty Foster" } ["pubdate"]=> string(31) "Thu, 21 Oct 2021 18:02:09 +0000" ["category"]=> string(32) "MusicactuarhaynegraParáserserio" ["guid"]=> string(80) "https://packagingnewsonline.com/en-serio-hay-que-ser-negra-para-actuar-de-negra/" ["description"]=> string(101) "La noticia llegó como un zumbido, como tantas. Una actriz lamentaba muchísimo haberse atrevido a..." ["content"]=> array(1) { ["encoded"]=> string(5032) "

La noticia llegó como un zumbido, como tantas. Una actriz lamentaba muchísimo haberse atrevido a representar a la (genial) cantante Nina Simone en una película biográfica, que se estrenó en 2016. ¿Por qué lo lamentaba? ¿Lo había hecho mal? No: lo lamentaba porque no ella, la actriz, no era negra. O no lo suficientemente negra, a decir verdad.

Más sorprendente fue cuando levanté los ojos y vi quién era la actriz: Zoe Saldaña. Que no es precisamente aria pura sino más bien morocha. “Afrolatina”, la definen. Pero, ay, esa parte “latina”, no es afro afro, es impura, no merece a Nina, que además fue una defensora de los derechos de los negros. Encima Zoe se caracterizó se hizo más negra, se modificó la nariz: horror.

“Debería haber hecho todo lo que estuviera en mi poder para elegir a una actriz negra que interpretara a una excepcionalmente perfecta mujer negra”, se disculpó la pobre Saldaña en una entrevista.

Zoe Saldaña, en 2013. ¿No es lo suficientemente negra para hacer de Nina Simone?

Debería, claro, y de paso decretemos el fin de la actuación. La representación exige, justamente, ponerse en lugar de otro y para eso se señalan rasgos, se omiten otros. Una actriz negra ¿habría vivido el mundo en que vivió Simone? ¿Tendría una familia parecida? ¿Educación, peso, gustos de helado? No hay identidad posible. Y, si me permiten, ni siquiera deseable.

En un breve texto que se titula Del rigor en la ciencia, Jorge Luis Borges habla del mapa de un imperio tan perfecto “que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él”.

Se imaginan para qué sirve: para nada.

Nina Simone. La gran cantante y luchadora  contra el racismo.  /AP

Nina Simone. La gran cantante y luchadora contra el racismo. /AP

Entender a un personaje, entender sus luchas, ponerse de su lado -sí, ¡se puede estar al lado de alguien distinto de uno!- es algo que se hace con el corazón y con la inteligencia, no con los genes. Y eso se ha ocupado con eficacia el teatro. ¿Quién debería representar, si no, al Jorobado de Notre Dame? ¿Estaba mal que Benjamín Vicuña hiciera de Eva Perón?

El racismo es uno de los grandes temas siempre y ni hablar este año, en que caen estatuas de esclavistas y hasta de Cristóbal Colón, por haber abierto el camino a la matanza de indígenas. Pero el problema es más hondo: en el país de Saldaña los negros van más a la cárcel, son más pobres y tienen más muertos por COVID ​que los blancos. La división por color, género, orientación sexual y talle sólo nos deja a todos más solos, más vulnerables.

Mirá también

Cuarentena por coronavirus: una perla de Nina Simone para deleitarse

Mirá también

Revuelta contra las estatuas "racistas": los monumentos que derribó la Historia

paquete

.

" } ["summary"]=> string(101) "La noticia llegó como un zumbido, como tantas. Una actriz lamentaba muchísimo haberse atrevido a..." ["atom_content"]=> string(5032) "

La noticia llegó como un zumbido, como tantas. Una actriz lamentaba muchísimo haberse atrevido a representar a la (genial) cantante Nina Simone en una película biográfica, que se estrenó en 2016. ¿Por qué lo lamentaba? ¿Lo había hecho mal? No: lo lamentaba porque no ella, la actriz, no era negra. O no lo suficientemente negra, a decir verdad.

Más sorprendente fue cuando levanté los ojos y vi quién era la actriz: Zoe Saldaña. Que no es precisamente aria pura sino más bien morocha. “Afrolatina”, la definen. Pero, ay, esa parte “latina”, no es afro afro, es impura, no merece a Nina, que además fue una defensora de los derechos de los negros. Encima Zoe se caracterizó se hizo más negra, se modificó la nariz: horror.

“Debería haber hecho todo lo que estuviera en mi poder para elegir a una actriz negra que interpretara a una excepcionalmente perfecta mujer negra”, se disculpó la pobre Saldaña en una entrevista.

Zoe Saldaña, en 2013. ¿No es lo suficientemente negra para hacer de Nina Simone?

Debería, claro, y de paso decretemos el fin de la actuación. La representación exige, justamente, ponerse en lugar de otro y para eso se señalan rasgos, se omiten otros. Una actriz negra ¿habría vivido el mundo en que vivió Simone? ¿Tendría una familia parecida? ¿Educación, peso, gustos de helado? No hay identidad posible. Y, si me permiten, ni siquiera deseable.

En un breve texto que se titula Del rigor en la ciencia, Jorge Luis Borges habla del mapa de un imperio tan perfecto “que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él”.

Se imaginan para qué sirve: para nada.

Nina Simone. La gran cantante y luchadora  contra el racismo.  /AP

Nina Simone. La gran cantante y luchadora contra el racismo. /AP

Entender a un personaje, entender sus luchas, ponerse de su lado -sí, ¡se puede estar al lado de alguien distinto de uno!- es algo que se hace con el corazón y con la inteligencia, no con los genes. Y eso se ha ocupado con eficacia el teatro. ¿Quién debería representar, si no, al Jorobado de Notre Dame? ¿Estaba mal que Benjamín Vicuña hiciera de Eva Perón?

El racismo es uno de los grandes temas siempre y ni hablar este año, en que caen estatuas de esclavistas y hasta de Cristóbal Colón, por haber abierto el camino a la matanza de indígenas. Pero el problema es más hondo: en el país de Saldaña los negros van más a la cárcel, son más pobres y tienen más muertos por COVID ​que los blancos. La división por color, género, orientación sexual y talle sólo nos deja a todos más solos, más vulnerables.

Mirá también

Cuarentena por coronavirus: una perla de Nina Simone para deleitarse

Mirá también

Revuelta contra las estatuas "racistas": los monumentos que derribó la Historia

paquete

.

" ["date_timestamp"]=> int(1634839329) } [4]=> array(11) { ["title"]=> string(80) "las predicciones de todos los signos del Zodiaco para este jueves, 21 de octubre" ["link"]=> string(112) "https://packagingnewsonline.com/las-predicciones-de-todos-los-signos-del-zodiaco-para-este-jueves-21-de-octubre/" ["dc"]=> array(1) { ["creator"]=> string(12) "Betty Foster" } ["pubdate"]=> string(31) "Thu, 21 Oct 2021 17:31:04 +0000" ["category"]=> string(137) "MusicDelesteHoróscopohoróscopo 2021horóscopo del 21 de octubrehoróscopo diariojuevesLasLosoctubreParáprediccionessignostodoszodíaco" ["guid"]=> string(112) "https://packagingnewsonline.com/las-predicciones-de-todos-los-signos-del-zodiaco-para-este-jueves-21-de-octubre/" ["description"]=> string(99) "Si hacemos caso a lo que dicen los movimientos astrales, la energía será la gran protagonista..." ["content"]=> array(1) { ["encoded"]=> string(9028) "


Si hacemos caso a lo que dicen los movimientos astrales, la energía será la gran protagonista de este jueves. Por eso, hoy será un buen día para que los signos del Zodiaco confíen plenamente en su intuición: sólo así lograrán alcanzar sus objetivos.

ARIES (21 de marzo – 20 de abril)

De vez en cuando, a todos nos toca asumir tareas que no nos apetecen en absoluto. Sólo las hacemos por miedo a que ignorarlo sea negativo y repercuta en nuestro día a día. Lo que tengo claro es que, por muy aburrido que sea, no debemos darle más vueltas. Si nos ponemos nerviosos, al final, haremos las cosas todavía más a desgana. ¿Quiero decir con ello que si quieres lograr tus objetivos tienes que asentir y ya está? Claro que no.

Si este jueves vas a esmerarte en enmendar un fallo, procura ir despacio y con buena letra. Verás cómo la energía fluye.

TAURO (21 de abril – 21 de mayo)

Corría el año 1967 cuando Louis Armstrong entonó por primera vez su canción ‘What a wonderful world’. Puede que sea uno de los temas más conocidos de todos los tiempos, y lo que pocos conocen es que, en realidad, escondía un mensaje antirracista. El problema es que, a día de hoy, parece que poco ha cambiado, y en vez de mirar a lo distinto como algo positivo, seguimos considerándolo negativo. Deberíamos haber aprendido algo a lo largo del tiempo.

Este jueves vas a tener la oportunidad de comprobar que lo que tanto te distancia de una persona es, precisamente, un punto a tu favor. No te olvides de la importancia de trabajar en equipo.

GÉMINIS (22 de mayo – 22 de junio)

Imagínate que estás al frente de un gran barco que transporta una gran carga. Para poder parar de forma completa, necesita un montón de esfuerzo y trabajo. No me extraña que los nervios se hayan apoderado de ti. Ahora mismo tienes la sensación de que eres diminuta en comparación con una embarcación tan grande. No dejas de sumar responsabilidades. Además del estrés propio de esta situación, ahora tienes que soportar que la gente te dé órdenes de malas maneras. ¿Sabes seguir sus indicaciones? ¿Crees que tienen más información que tú?

Ten fe en lo que te dice tu corazón. Él es quien tiene la razón.

CÁNCER (23 de junio – 23 de julio)

Si una persona considera que sabe cada una de las respuestas a cada interrogante, entonces algo no es correcto. Y estoy seguro de que, en realidad, lo que sucede es más bien todo lo contrario. Todos asumimos que hay grandes cuestiones que nunca podremos resolver. Da igual cuánto tiempo invirtieses en ello, sería imposible.

En vez de concentrarte en la pregunta más importante, es la hora de que te concentres en la que desearías ignorar.

LEO (24 de julio – 23 de agosto)

Los Leo venís al mundo en la que, para muchos, es su estación favorita: el verano. Quizá por eso soléis ser personas tan amables y con ganas de ayudar a todo el mundo. Sin embargo, a pesar de que contáis con la bendición del Sol, a veces dudáis de vuestras decisiones y también perdéis pasión por las cosas. Aunque mucha gente de vuestro alrededor no lo entienda bien, sabéis ir al quid de la cuestión.

Este jueves no va a ser necesario que te presionen para entrar en acción. Vas a encontrar una vía mejor para hacerlo.

VIRGO (24 de agosto – 23 de septiembre)

Me pregunto si estás asumiendo una responsabilidad que no te corresponde en este contexto tan complicado. ¿O más bien es al revés? ¿Crees que debes dar un paso al frente cuando el resto se ha quedado rezagado? No es mi intención caldear todavía más el ambiente. La verdad es que podría ser tanto una cosa como la otra, o más bien ambas. Si desconoces cuál es la respuesta a situación, pronto podrás averiguarlo.

Ahora mismo hay un asunto importante al que tienes que prestar atención. Da igual desde qué perspectiva lo abordes. No dejes que te quite el sueño.



LIBRA (24 de septiembre – 23 de octubre)

No conozco ninguna relación que sea fácil. Incluso los más pacientes y tranquilos pueden estallar en un momento dado. De igual modo que, a veces, los mejores planes fallan. Al fin y al cabo, todos somos humanos y somos, por tanto, imperfectos. Habrá días que estemos bien y otros, mal. Pero ten claro que una complicación no es suficiente como para desencadenar un gran problema.

Este jueves vas a poder asumir perfectamente cualquier reto que se te ponga por delante.

ESCORPIO (24 de octubre – 22 de noviembre)

Anda con precaución porque hay mucha gente que reclama tu atención. Sé que puede parecer como algo halagador, pero, en realidad, no lo es tanto. ¿Qué puede tener de bueno que la gente te llame de forma constante? ¿Y qué sucede si no quieres cubrir las necesidades de todo el mundo?

Puede que estés trabajando mucho y que sientas una gran presión ante las expectativas. Pero no deberías. En vez de esto, concéntrate en pedir lo que de verdad necesitas.

SAGITARIO (23 de noviembre – 21 de diciembre)

Si hacemos caso a lo que dice la tradición, las hadas se mueven por el mundo montadas en cisnes. Desde tiempos inmemoriales, estas aves nos han resultado fascinantes, y prueba de ello dan la literatura y el arte. Estoy convencido de que hay un montón de cosas que se escapan a nuestra mirada. En vez de concentrarte en lo que tienes delante de ti, intenta ir más allá.

Quizá no tengas localizada ninguna criatura extraordinaria, pero eso no significa que la magia no exista.

CAPRICORNIO (22 de diciembre – 20 de enero)

Las personas tenemos una capacidad extraordinaria para despistarnos. Al principio, establecemos nuestro objetivo y nos decimos a nosotros mismos de qué forma vamos a alcanzarlo. Nunca pensamos que nuestra organización puede tener algún punto débil. Es como si casi pudiésemos tocar la victoria con nuestras manos… hasta que una piedra nos obstaculiza el camino. Es entonces cuando empiezan a surgir los interrogantes y nos damos cuenta de que no todo sale como estaba planeado.

Si este jueves te distraes un poco, no te preocupes. Es más, puede que eso te reserve algo apasionante.

ACUARIO (21 de enero – 19 de febrero)

Siempre se ha dicho que está bien lo que bien acaba. La verdad es que me llama la atención que tantas cosas en nuestro planeta acaben mal. Pero también es cierto que la vida es un camino azaroso, lleno de obstáculos pero también de momentos muy felices. Por eso se nos anima a ser felices, sobre todo, con el momento presente.

Puede que las dificultades no hayan cesado, pero los días que están por venir serán mucho mejor de lo que imaginabas.

PISCIS (20 de febrero – 20 de marzo)

Ármate de valor y actúa con cautela. Pon la honestidad como bandera y hazte respetar. Haz acopio de fuerzas e intenta que se haga justicia… También puedes probar a seguir lo que dicte tu corazón. No podemos ser perfectos, tan sólo intentar ser la mejor persona que podamos. No te olvides de que muchos de aquellos que se dicen buenas personas, en realidad, están cumpliendo un papel.

Eres más que capaz de saber, por ti misma, lo que está bien y lo que no. Ten fe en tu punto de vista, y procura ser tan generosa como puedas.

Si quieres más información, puedes consultar en nuestra sección de Horóscopo, las predicciones diarias de Oscar Cainer, las predicciones mensuales de Vicente Cassanya y el Horóscopo chino, así como las compatibilidades de cada signo del Zodiaco. Y también podrás conocer las cartas astrales de alguno de los personajes más famosos del mundo.



.

" } ["summary"]=> string(99) "Si hacemos caso a lo que dicen los movimientos astrales, la energía será la gran protagonista..." ["atom_content"]=> string(9028) "


Si hacemos caso a lo que dicen los movimientos astrales, la energía será la gran protagonista de este jueves. Por eso, hoy será un buen día para que los signos del Zodiaco confíen plenamente en su intuición: sólo así lograrán alcanzar sus objetivos.

ARIES (21 de marzo – 20 de abril)

De vez en cuando, a todos nos toca asumir tareas que no nos apetecen en absoluto. Sólo las hacemos por miedo a que ignorarlo sea negativo y repercuta en nuestro día a día. Lo que tengo claro es que, por muy aburrido que sea, no debemos darle más vueltas. Si nos ponemos nerviosos, al final, haremos las cosas todavía más a desgana. ¿Quiero decir con ello que si quieres lograr tus objetivos tienes que asentir y ya está? Claro que no.

Si este jueves vas a esmerarte en enmendar un fallo, procura ir despacio y con buena letra. Verás cómo la energía fluye.

TAURO (21 de abril – 21 de mayo)

Corría el año 1967 cuando Louis Armstrong entonó por primera vez su canción ‘What a wonderful world’. Puede que sea uno de los temas más conocidos de todos los tiempos, y lo que pocos conocen es que, en realidad, escondía un mensaje antirracista. El problema es que, a día de hoy, parece que poco ha cambiado, y en vez de mirar a lo distinto como algo positivo, seguimos considerándolo negativo. Deberíamos haber aprendido algo a lo largo del tiempo.

Este jueves vas a tener la oportunidad de comprobar que lo que tanto te distancia de una persona es, precisamente, un punto a tu favor. No te olvides de la importancia de trabajar en equipo.

GÉMINIS (22 de mayo – 22 de junio)

Imagínate que estás al frente de un gran barco que transporta una gran carga. Para poder parar de forma completa, necesita un montón de esfuerzo y trabajo. No me extraña que los nervios se hayan apoderado de ti. Ahora mismo tienes la sensación de que eres diminuta en comparación con una embarcación tan grande. No dejas de sumar responsabilidades. Además del estrés propio de esta situación, ahora tienes que soportar que la gente te dé órdenes de malas maneras. ¿Sabes seguir sus indicaciones? ¿Crees que tienen más información que tú?

Ten fe en lo que te dice tu corazón. Él es quien tiene la razón.

CÁNCER (23 de junio – 23 de julio)

Si una persona considera que sabe cada una de las respuestas a cada interrogante, entonces algo no es correcto. Y estoy seguro de que, en realidad, lo que sucede es más bien todo lo contrario. Todos asumimos que hay grandes cuestiones que nunca podremos resolver. Da igual cuánto tiempo invirtieses en ello, sería imposible.

En vez de concentrarte en la pregunta más importante, es la hora de que te concentres en la que desearías ignorar.

LEO (24 de julio – 23 de agosto)

Los Leo venís al mundo en la que, para muchos, es su estación favorita: el verano. Quizá por eso soléis ser personas tan amables y con ganas de ayudar a todo el mundo. Sin embargo, a pesar de que contáis con la bendición del Sol, a veces dudáis de vuestras decisiones y también perdéis pasión por las cosas. Aunque mucha gente de vuestro alrededor no lo entienda bien, sabéis ir al quid de la cuestión.

Este jueves no va a ser necesario que te presionen para entrar en acción. Vas a encontrar una vía mejor para hacerlo.

VIRGO (24 de agosto – 23 de septiembre)

Me pregunto si estás asumiendo una responsabilidad que no te corresponde en este contexto tan complicado. ¿O más bien es al revés? ¿Crees que debes dar un paso al frente cuando el resto se ha quedado rezagado? No es mi intención caldear todavía más el ambiente. La verdad es que podría ser tanto una cosa como la otra, o más bien ambas. Si desconoces cuál es la respuesta a situación, pronto podrás averiguarlo.

Ahora mismo hay un asunto importante al que tienes que prestar atención. Da igual desde qué perspectiva lo abordes. No dejes que te quite el sueño.



LIBRA (24 de septiembre – 23 de octubre)

No conozco ninguna relación que sea fácil. Incluso los más pacientes y tranquilos pueden estallar en un momento dado. De igual modo que, a veces, los mejores planes fallan. Al fin y al cabo, todos somos humanos y somos, por tanto, imperfectos. Habrá días que estemos bien y otros, mal. Pero ten claro que una complicación no es suficiente como para desencadenar un gran problema.

Este jueves vas a poder asumir perfectamente cualquier reto que se te ponga por delante.

ESCORPIO (24 de octubre – 22 de noviembre)

Anda con precaución porque hay mucha gente que reclama tu atención. Sé que puede parecer como algo halagador, pero, en realidad, no lo es tanto. ¿Qué puede tener de bueno que la gente te llame de forma constante? ¿Y qué sucede si no quieres cubrir las necesidades de todo el mundo?

Puede que estés trabajando mucho y que sientas una gran presión ante las expectativas. Pero no deberías. En vez de esto, concéntrate en pedir lo que de verdad necesitas.

SAGITARIO (23 de noviembre – 21 de diciembre)

Si hacemos caso a lo que dice la tradición, las hadas se mueven por el mundo montadas en cisnes. Desde tiempos inmemoriales, estas aves nos han resultado fascinantes, y prueba de ello dan la literatura y el arte. Estoy convencido de que hay un montón de cosas que se escapan a nuestra mirada. En vez de concentrarte en lo que tienes delante de ti, intenta ir más allá.

Quizá no tengas localizada ninguna criatura extraordinaria, pero eso no significa que la magia no exista.

CAPRICORNIO (22 de diciembre – 20 de enero)

Las personas tenemos una capacidad extraordinaria para despistarnos. Al principio, establecemos nuestro objetivo y nos decimos a nosotros mismos de qué forma vamos a alcanzarlo. Nunca pensamos que nuestra organización puede tener algún punto débil. Es como si casi pudiésemos tocar la victoria con nuestras manos… hasta que una piedra nos obstaculiza el camino. Es entonces cuando empiezan a surgir los interrogantes y nos damos cuenta de que no todo sale como estaba planeado.

Si este jueves te distraes un poco, no te preocupes. Es más, puede que eso te reserve algo apasionante.

ACUARIO (21 de enero – 19 de febrero)

Siempre se ha dicho que está bien lo que bien acaba. La verdad es que me llama la atención que tantas cosas en nuestro planeta acaben mal. Pero también es cierto que la vida es un camino azaroso, lleno de obstáculos pero también de momentos muy felices. Por eso se nos anima a ser felices, sobre todo, con el momento presente.

Puede que las dificultades no hayan cesado, pero los días que están por venir serán mucho mejor de lo que imaginabas.

PISCIS (20 de febrero – 20 de marzo)

Ármate de valor y actúa con cautela. Pon la honestidad como bandera y hazte respetar. Haz acopio de fuerzas e intenta que se haga justicia… También puedes probar a seguir lo que dicte tu corazón. No podemos ser perfectos, tan sólo intentar ser la mejor persona que podamos. No te olvides de que muchos de aquellos que se dicen buenas personas, en realidad, están cumpliendo un papel.

Eres más que capaz de saber, por ti misma, lo que está bien y lo que no. Ten fe en tu punto de vista, y procura ser tan generosa como puedas.

Si quieres más información, puedes consultar en nuestra sección de Horóscopo, las predicciones diarias de Oscar Cainer, las predicciones mensuales de Vicente Cassanya y el Horóscopo chino, así como las compatibilidades de cada signo del Zodiaco. Y también podrás conocer las cartas astrales de alguno de los personajes más famosos del mundo.



.

" ["date_timestamp"]=> int(1634837464) } [5]=> array(11) { ["title"]=> string(55) "“Delta Kream”: nuevo álbum de “The Black Keys”" ["link"]=> string(74) "https://packagingnewsonline.com/delta-kream-nuevo-album-de-the-black-keys/" ["dc"]=> array(1) { ["creator"]=> string(12) "Betty Foster" } ["pubdate"]=> string(31) "Thu, 21 Oct 2021 15:58:03 +0000" ["category"]=> string(34) "MusicAlbumBlackDeltaKeysKreamnuevo" ["guid"]=> string(74) "https://packagingnewsonline.com/delta-kream-nuevo-album-de-the-black-keys/" ["description"]=> string(76) "Lo lanzarán a nivel mundial el viernes 14 de mayo. Por Mino De Blanco El..." ["content"]=> array(1) { ["encoded"]=> string(4607) "

Por Mino De Blanco

El viernes 14 de mayo del presente año “The Black Keys” lanzarán a nivel mundial “Delta Kream”, su décimo álbum de estudio, que contiene once canciones en género country blues.

Dan Auerbach y Patrick Camey grabaron “Delta Kream” en Easy Eye Sound, en Nashville. Es el estudio de Auerbach. Ahí se les unieron los músicos Kenny Brown y Eric Deaton e integrantes desde hace mucho tiempo de legendarias bandas de blues, entre ellas R. L. Bumside y Junior Kimbrough. El álbum toma su nombre de Mississippi, la icónica fotografía de William Eggleston y que es la portada del álbum.

Auerbach mencionó sobre el álbum: “hicimos este disco para honrar la tradición del blues de las colinas de Mississippi que nos influenció al inicio. Estas canciones siguen siendo tan importantes para nosotros hoy como lo fueron el primer día que Pat y yo tomamos nuestros instrumentos y comenzamos a tocar juntos. Fue una sesión muy inspiradora con Pat y conmigo junto con Kenny Brown y Eric Deaton en un círculo, tocando estas canciones. Se sintió tan natural”.

Carney aseveró: “la sesión se planeó solo con días de anticipación y no se ensayó nada. Grabamos el álbum completo en unas diez horas, durante dos tardes, al final de la gira ‘Let’s Rock’.”

Hace unos días la banda compartió “Crawling Kingsnake” el primer sencillo de “Delta Kream”. Al respecto, Auerbach comentó sobre la canción: “Primero escuché la versión de [John Lee] Hooker en la secundaria. Mi tío Tim me habría dado ese disco. Pero nuestra versión es definitivamente la de Junior Kimbrough. ¡Es casi un riff disco!” Carney añade, “Dimos con este intro de batería; es algo accidental. El objetivo final era resaltar la interacción entre las guitarras. Mi papel con Eric era crear un ritmo más profundo”.

La música del norte de Mississippi, que cobró vida en las cantinas, ha dejado una huella en la música de la banda; desde su versión de R.L. Burnide “Busted” y “Do The Romp” de Junior Kimbrough en su álbum debut, The Big Come Up; hasta su subsecuente firma con Fat Possum Records, hogar de muchos de sus heroes musicales; y de su EP de covers de Junior Kimbrough, Chulahoma.Integrados en Akron, Ohio en 2001, The Black Keys, quienes han sido nombrados “realeza del rock” por Associated Press y “una de las mejores bandas de rock ‘n’ roll del planeta” por Uncut, son el guitarrista y vocalista Dan Auerbach y el baterista Patrick Carney. La banda pasó de tocar en pequeños clubes hasta agotar entradas en estadios en sus giras por todo el mundo. Han lanzado nueve álbumes de estudio anteriores: el debut The Big Come Up (2002), seguido por Thickfreakness (2003) y Rubber Factory (2004), junto con sus lanzamientos en Nonesuch Records, Magic Potion (2006), Attack & Release (2008), Brothers (2010), El Camino (2011), Turn Blue (2014) y, el más reciente, “Let’s Rock” (2019), además de la edición del décimo aniversario de Brothers (2020). La banda ha ganado seis premios Grammy Awards y un BRIT Award, y han encabezado festivales en Estados Unidos, Sudamérica, México, Australia, y Europa.

Las canciones que conforman “Delta Kream” son: 1.- “Crawling Kingsnake” (John Lee Hooker / Bernard Besman), 2.- “Louise” (Fred McDowell), 3.- “Poor Boy a Long Way From Home” ( Robert Lee Burnside), 4.- “Stay All Night” (David Kimbrough Jr.), 5.- “Going Down South” (Robert Le Burnside), 6.- “Coal Black Mattie” (Ranie Burnette), 7.- “Do the Romp” (David Kimbrough Jr.), 8.- “Días tristes, noches solitarias” (David Kimbrough, Jr.), 9.- “Camina conmigo” (David Kimbrough Jr.), 10.- “Mellow Melocotones ”(Joseph Lee Williams) y 11.-“ Ven y ve conmigo ”(David Kimbrough Jr.).

" } ["summary"]=> string(76) "Lo lanzarán a nivel mundial el viernes 14 de mayo. Por Mino De Blanco El..." ["atom_content"]=> string(4607) "

Por Mino De Blanco

El viernes 14 de mayo del presente año “The Black Keys” lanzarán a nivel mundial “Delta Kream”, su décimo álbum de estudio, que contiene once canciones en género country blues.

Dan Auerbach y Patrick Camey grabaron “Delta Kream” en Easy Eye Sound, en Nashville. Es el estudio de Auerbach. Ahí se les unieron los músicos Kenny Brown y Eric Deaton e integrantes desde hace mucho tiempo de legendarias bandas de blues, entre ellas R. L. Bumside y Junior Kimbrough. El álbum toma su nombre de Mississippi, la icónica fotografía de William Eggleston y que es la portada del álbum.

Auerbach mencionó sobre el álbum: “hicimos este disco para honrar la tradición del blues de las colinas de Mississippi que nos influenció al inicio. Estas canciones siguen siendo tan importantes para nosotros hoy como lo fueron el primer día que Pat y yo tomamos nuestros instrumentos y comenzamos a tocar juntos. Fue una sesión muy inspiradora con Pat y conmigo junto con Kenny Brown y Eric Deaton en un círculo, tocando estas canciones. Se sintió tan natural”.

Carney aseveró: “la sesión se planeó solo con días de anticipación y no se ensayó nada. Grabamos el álbum completo en unas diez horas, durante dos tardes, al final de la gira ‘Let’s Rock’.”

Hace unos días la banda compartió “Crawling Kingsnake” el primer sencillo de “Delta Kream”. Al respecto, Auerbach comentó sobre la canción: “Primero escuché la versión de [John Lee] Hooker en la secundaria. Mi tío Tim me habría dado ese disco. Pero nuestra versión es definitivamente la de Junior Kimbrough. ¡Es casi un riff disco!” Carney añade, “Dimos con este intro de batería; es algo accidental. El objetivo final era resaltar la interacción entre las guitarras. Mi papel con Eric era crear un ritmo más profundo”.

La música del norte de Mississippi, que cobró vida en las cantinas, ha dejado una huella en la música de la banda; desde su versión de R.L. Burnide “Busted” y “Do The Romp” de Junior Kimbrough en su álbum debut, The Big Come Up; hasta su subsecuente firma con Fat Possum Records, hogar de muchos de sus heroes musicales; y de su EP de covers de Junior Kimbrough, Chulahoma.Integrados en Akron, Ohio en 2001, The Black Keys, quienes han sido nombrados “realeza del rock” por Associated Press y “una de las mejores bandas de rock ‘n’ roll del planeta” por Uncut, son el guitarrista y vocalista Dan Auerbach y el baterista Patrick Carney. La banda pasó de tocar en pequeños clubes hasta agotar entradas en estadios en sus giras por todo el mundo. Han lanzado nueve álbumes de estudio anteriores: el debut The Big Come Up (2002), seguido por Thickfreakness (2003) y Rubber Factory (2004), junto con sus lanzamientos en Nonesuch Records, Magic Potion (2006), Attack & Release (2008), Brothers (2010), El Camino (2011), Turn Blue (2014) y, el más reciente, “Let’s Rock” (2019), además de la edición del décimo aniversario de Brothers (2020). La banda ha ganado seis premios Grammy Awards y un BRIT Award, y han encabezado festivales en Estados Unidos, Sudamérica, México, Australia, y Europa.

Las canciones que conforman “Delta Kream” son: 1.- “Crawling Kingsnake” (John Lee Hooker / Bernard Besman), 2.- “Louise” (Fred McDowell), 3.- “Poor Boy a Long Way From Home” ( Robert Lee Burnside), 4.- “Stay All Night” (David Kimbrough Jr.), 5.- “Going Down South” (Robert Le Burnside), 6.- “Coal Black Mattie” (Ranie Burnette), 7.- “Do the Romp” (David Kimbrough Jr.), 8.- “Días tristes, noches solitarias” (David Kimbrough, Jr.), 9.- “Camina conmigo” (David Kimbrough Jr.), 10.- “Mellow Melocotones ”(Joseph Lee Williams) y 11.-“ Ven y ve conmigo ”(David Kimbrough Jr.).

" ["date_timestamp"]=> int(1634831883) } [6]=> array(11) { ["title"]=> string(124) "Rob Halford, la voz del ‘heavy’ en Judas Priest: “Viví momentos muy oscuros, como el intento de suicidio” | Cultura" ["link"]=> string(139) "https://packagingnewsonline.com/rob-halford-la-voz-del-heavy-en-judas-priest-vivi-momentos-muy-oscuros-como-el-intento-de-suicidio-cultura/" ["dc"]=> array(1) { ["creator"]=> string(12) "Betty Foster" } ["pubdate"]=> string(31) "Thu, 21 Oct 2021 15:27:10 +0000" ["category"]=> string(87) "MusiccómoCulturaDelHalfordheavyIntentoJudasmomentosmuyoscurosPriestRobsuicidioVivívoz" ["guid"]=> string(139) "https://packagingnewsonline.com/rob-halford-la-voz-del-heavy-en-judas-priest-vivi-momentos-muy-oscuros-como-el-intento-de-suicidio-cultura/" ["description"]=> string(85) "Rob Halford (a la derecha) junto a Richie Faulkner en un concierto de Judas Priest..." ["content"]=> array(1) { ["encoded"]=> string(14761) "

Todas las noches convocaba a miles de personas en pabellones, una jauría sedienta de Metal pesado. Él dirigía el espectáculo y colmaba a la audiencia. Le llamaban “Metal God”, el Dios del Metal. Al finalizar las dos horas de concierto sus compañeros de Judas Priest intimaban en los camerinos con seguidoras; él, sin embargo, se deslizaba a los baños públicos de la ciudad en la que estuvieran con el objetivo de aliviar su frustración. Casi nunca lo conseguía y volvía al hotel para pasar la noche solo, encerrado en la opresora mentira en la que vivía. Hasta que dejó de luchar.

—¿Es verdad que intentó suicidarse?

―Sí, fue así. Estaba en una posición muy difícil: un gay escondiendo su identidad en una popularísima banda de Metal pesado. Judas Priest se estaban haciendo gigantes en todo el mundo. Nuestros representantes y nuestro sello discográfico me dijeron que probablemente era mejor mantener mi identidad sexual oculta porque si me declaraba gay igual podía destruir al grupo. Así que tuve que gestionar psicológicamente eso, además de mi adicción al alcohol y las drogas. Sí, alcancé momentos muy negros en mi vida, como el intento de suicidio. Pero Dios me ayudó para que no se completase ese acto de desesperación [lo intentó con una sobredosis de pastillas]. Fue muy duro, pero creo que tuve que ir a ese lugar tan terrible para comprender mi vida.

Aquello ocurrió en 1986. Hoy, Rob Halford, cabeza de bola de billar y larga barba blanca, responde a las preguntas de EL PAÍS por videollamada desde su casa de Birmingham (donde nació), Reino Unido, con un té en la mano. Acaba de cumplir 70 años, lleva 35 sobrio, 25 desde que declaró públicamente su homosexualidad y casi 50 como la voz más influyente del Metal pesado. Black Sabbath pusieron los cimientos del género y Iron Maiden llenaron los estadios, pero los que dieron identidad al Metal pesado, los que definieron cómo debía sonar (más rápido, más agudo) y cómo debía ser estéticamente (cuero y tachuelas) tienen un nombre: Judas Priest. Para celebrar el medio siglo de música dura, el grupo publica 50 años de música heavy metal, una caja pesadísima (y no es una metáfora: son varios kilos de material) con todas sus grabaciones, conciertos nunca editados, textos con la historia y anécdotas, y mil cachivaches para alegría del público duro y no tanto, ya que Judas Priest ya son clásicos del rock and roll, como los Rolling Stones o AC/DC. El lanzamiento coincide con la publicación en español del libro autobiográfico de Halford, Confesión, donde cuenta con una mezcla de humor, tragedia y concienciación su doble vida: la de adorada estrella del rock y la de un hombre encerrado en un armario.

Creo que si hubiese sido heterosexual los resultados en Judas Priest hubiesen sido buenos, pero siendo un rockero gay son mejores

―Hay una historia divertida que dice que intentó seducir al cantante de Iron Maiden.

-[Risas] Sí, fue a Paul Di’Anno [la voz de los primeros discos de Iron Maiden]. Me daba vergüenza incluirlo en el libro, pero lo hice. No soy católico romano, pero algunos de mis amigos sí lo son y me dijeron que cuando te confiesas tienes que hacerlo sin ocultar nada. Y he titulado el libro Confesión, así que es un viaje abierto y honesto. No tengo nada que ocultar, tío. Aquel día estábamos muy borrachos y estoy seguro de que le ha pasado a mucha gente gay o heterosexual. Una noche bebes, te sientes un poco travieso y haces algo de lo que el día siguiente te arrepientes. Así que lamento haber intentado una perversión sexual con mi amigo Paul [risas], que, por cierto, es 100% heterosexual.

Rob Halford posa en los camerinos de un concierto de Judas Priest en Illinois en junio de 1984.
Rob Halford posa en los camerinos de un concierto de Judas Priest en Illinois en junio de 1984.Paul Natkin (Getty Images)

Halford creció en un piso de protección oficial en Birmingham, la ciudad perfecta para el nacimiento del pesado: industrial, oscura, deprimida, metalúrgica. “Si nacías en Birmingham tenías tres opciones: trabajar en una fábrica, unirte a una banda o acabar en la cárcel”, ha dicho Bill Ward, batería de Black Sabbath, los otros pilares del metal forjados en la ciudad inglesa. “Cuando paseabas por ciertas partes de la ciudad los vapores de las fábricas te hacían toser. Aquello estaba lleno de acerías. Mi padre trabajó en una de ellas. Se te metían las partículas entre los dientes: literalmente saboreé el metal antes de que se inventara el Metal pesado”, señala Halford.

El descubrimiento de los Beatles le transformó. Sobre todo el primoroso Álbum blanco. También el blues crudo de Muddy Waters y Howlin’ Wolf. Luego llegaron los dos cantantes que se convirtieron en su inspiración: Robert Plant, de Led Zeppelin, e Ian Gillan, de Deep Purple. Paralelamente descubrió su identidad sexual en un entorno donde las señales eran claras: mejor mantenerlo en secreto. “Supe que era gay desde muy temprana edad. Incluso cuando era pequeño me atraían los chicos. Y está bien decirlo, porque cuando eres un niño o una niña empiezas a experimentar con tu sexualidad. Eso es muy natural”, explica. En el libro cuenta un caso de abuso sexual “con un amigo de mi padre”. Un profesor de teatro que le invitó a unas copas, le emborrachó y abusó de él. “¿Es eso lo que hacen los gais? ¿En eso consiste ser gay?”, se preguntaba un atormentado adolescente carente de información y ansioso por hablar con alguien que le diese respuestas.

K. K. Downing, Rob Halford y Glenn Tipton en un recital de Judas Priest a mediados de los ochenta.
K. K. Downing, Rob Halford y Glenn Tipton en un recital de Judas Priest a mediados de los ochenta. Ebet Roberts (Redferns)

Halford se dio cuenta del potencial de su voz y comenzó a integrarse en bandas. Hasta que encontró el puesto vacante de vocalista en una llamada Judas Priest, en aquel momento (principios de los setenta) una banda con algo de carretera, pero sin ninguna grabación. Estaba todo por hacer. “¿Que por qué elegí el ¿Metal pesado? Porque hay algo muy poderoso en esta música y existe un sentimiento de comunidad que no hay en otros géneros. Engancha”, apunta. En 1980, el grupo publicó su sexto disco, Acero británico, y su carrera se embaló. Con Gritando por venganza (1982) conquistaron el mercado estadounidense y con Analgésico (1990) crearon las normas para lo que debía ser la evolución del metal. Mientras triunfaba profesionalmente, su vida sentimental era un desastre. Públicamente seguía ocultando sus sentimientos (daba pistas en letras como Injusticia, que habla de ligar en bares de ambiente, pero nadie se enteraba) y en privado sus relaciones largas se establecían casi siempre con “hombres heterosexuales”. Uno de ellos, Brad, se pegó un tiro en la cabeza justo después de una discusión con el cantante.

Halford, siempre inquieto, comenzó a sentir la necesidad de desarrollar una carrera en solitario. En parte porque veía a grupos nuevos, como Pantera, con una vitalidad que empezaba a flaquear en Judas Priest. El cantante estuvo una década fuera de Priest (de 1993 a 2003) y aprovechó ese momento para acabar con su tormento. En una entrevista de 1998 en la MTV soltó: “Creo que la mayoría de la gente sabe que siempre he sido gay”. Dice que inmediatamente escuchó un patapan: a alguien en el estudio donde se desarrollaba la entrevista se le había caído una carpeta al suelo. No, la mayoría de la gente no sabía que era homosexual.

Desde su regreso a Judas Priest, Halford ha mantenido a raya la popularidad del grupo a pesar de las bajas. Los dos guitarristas principales ya no están: K. K. Downing se marchó en 2011 por desavenencias con Glenn Tipton, y a este último el párkinson le tiene fuera de los escenarios (en algunos conciertos aparece para tocar un par de temas). Ahora hace resumen de los momentos estelares del grupo en este medio siglo: “Me encanta el drama y el caos del rock and roll. Crees que tienes el control, pero no es así. El rock and roll es una locura, un circo. Al principio de nuestra carrera pensábamos: podríamos estar ahora mismo en la cocina de casa, haciendo una buena cena. Pero no, nos encontramos en Alemania, metidos en una furgoneta sin calefacción, a 10 grados bajo cero. La furgo se ha averiado y no tenemos nada para comer ni beber. Estamos esperando a que alguien nos rescate. Y nos estamos muriendo de hipotermia. Pero ahora miras hacia atrás a los peores momentos con afecto. Esta locura es la forma en la que funciona nuestra vida”.

El último disco que editaron, Potencia de fuego (2018), se encuentra entre lo mejor de su discografía, un colofón de carrera sensacional del que pocas bandas veteranas pueden alardear. Su voz, además, suena en buena forma, a pesar de llevar cinco décadas escalando hacia agudos temerarios. “Nunca he cuidado mi voz. Solía beber mucha cerveza, pero desde hace mucho solo tomo té. Por alguna razón que solo Dios sabe tengo ese chillido agudo perfecto para el Metal pesado. Aunque ahora suena un poco más áspero. No sé, soy como un coche viejo. Pero, ¿sabes?, aún puedo seguir adelante; no tan rápido, pero soy fiable”. El grupo se encuentra de gira del 50º aniversario. En febrero de 2022 tiene previsto actuar en España.

“Hemos sobrevivido. Ese se puede considerar el mejor momento de Judas Priest”, asevera, para a continuación apuntar lo que más le excita de la caja 50 años de música heavy metal: “Es como una máquina del tiempo del pesado. Me gustan especialmente algunas grabaciones en directo que incluso había olvidado. Porque cuando estás en una banda, el verdadero significado de tus límites lo tienes cuando tocas en concierto. No importa cuánto ensayes o cuántos discos grabes. Lo que eres como banda realmente cobra vida cuando actúas. Es el epítome de por qué estamos juntos”.

Imagen del contenido de 'Judas Priest. 50 Heavy Metal Years Of Music'.
Imagen del contenido de ‘Judas Priest. 50 Heavy Metal Years Of Music’.

―¿Cuántos músicos de Metal pesado conoce que son gais, pero no se atreven a decirlo?

―Pero no solo en el metal, en todos los géneros. Hay una cosa divertida que me encuentro algunas veces. Alguien me dice: “Soy fan de Judas Priest, pero no soy gay”. O: “Creo que eres un gran cantante, pero que conste que no soy gay ¿eh?” [se ríe]. Es divertido, pero también un poco triste. Porque no deberías tener miedo de ser gay. Ser homosexual es tan hermoso como ser heterosexual, o persona no binaria, o transexual o travesti. La identidad sexual es algo hermoso. En el Metal pesado siempre se proyectaba esa imagen de macho alfa dominador. En los últimos tiempos la cosa ha cambiado, afortunadamente, pero sí, creo que todavía hay algo ahí por superar. La música es libertad, es democracia, es tener una forma completamente libre de expresarse y absorber la vida sin limitaciones, sin censura, sin intolerancia, sin odio. Aunque entiendo las dificultades para algunos hombres que están en bandas de rock que hacen lo que yo hice: ocultar su identidad sexual o simplemente no sentirse cómodos para hablar de este tema. Muchas veces se trata de miedo, y la mejor manera de superarlo es enfrentarse a él.

―¿Judas Priest hubiera sido un banda diferente si usted no hubiese sido gay?

―Oh, me lo he preguntado muchas veces. Recuerdo que una vez comenté en la prensa que solo ahora que llevaba una vida abiertamente gay podía hacer bien mi trabajo. Bueno, creo que hay algo de verdad en eso. ¿Jean Paul Gaultier sería el gran diseñador que es si no fuera gay? Creo que hay ciertos atributos que los homosexuales tenemos muy desarrollados, ya seas Alejandro Magno o Freddie Mercury. Hay una parte de nosotros que es muy especial, no diría que lo tenemos solo nosotros, pero sí que es especial. Creo que si hubiese sido heterosexual los resultados en Judas Priest hubiesen sido buenos, pero siendo un rockero gay son mejores.

" } ["summary"]=> string(85) "Rob Halford (a la derecha) junto a Richie Faulkner en un concierto de Judas Priest..." ["atom_content"]=> string(14761) "

Todas las noches convocaba a miles de personas en pabellones, una jauría sedienta de Metal pesado. Él dirigía el espectáculo y colmaba a la audiencia. Le llamaban “Metal God”, el Dios del Metal. Al finalizar las dos horas de concierto sus compañeros de Judas Priest intimaban en los camerinos con seguidoras; él, sin embargo, se deslizaba a los baños públicos de la ciudad en la que estuvieran con el objetivo de aliviar su frustración. Casi nunca lo conseguía y volvía al hotel para pasar la noche solo, encerrado en la opresora mentira en la que vivía. Hasta que dejó de luchar.

—¿Es verdad que intentó suicidarse?

―Sí, fue así. Estaba en una posición muy difícil: un gay escondiendo su identidad en una popularísima banda de Metal pesado. Judas Priest se estaban haciendo gigantes en todo el mundo. Nuestros representantes y nuestro sello discográfico me dijeron que probablemente era mejor mantener mi identidad sexual oculta porque si me declaraba gay igual podía destruir al grupo. Así que tuve que gestionar psicológicamente eso, además de mi adicción al alcohol y las drogas. Sí, alcancé momentos muy negros en mi vida, como el intento de suicidio. Pero Dios me ayudó para que no se completase ese acto de desesperación [lo intentó con una sobredosis de pastillas]. Fue muy duro, pero creo que tuve que ir a ese lugar tan terrible para comprender mi vida.

Aquello ocurrió en 1986. Hoy, Rob Halford, cabeza de bola de billar y larga barba blanca, responde a las preguntas de EL PAÍS por videollamada desde su casa de Birmingham (donde nació), Reino Unido, con un té en la mano. Acaba de cumplir 70 años, lleva 35 sobrio, 25 desde que declaró públicamente su homosexualidad y casi 50 como la voz más influyente del Metal pesado. Black Sabbath pusieron los cimientos del género y Iron Maiden llenaron los estadios, pero los que dieron identidad al Metal pesado, los que definieron cómo debía sonar (más rápido, más agudo) y cómo debía ser estéticamente (cuero y tachuelas) tienen un nombre: Judas Priest. Para celebrar el medio siglo de música dura, el grupo publica 50 años de música heavy metal, una caja pesadísima (y no es una metáfora: son varios kilos de material) con todas sus grabaciones, conciertos nunca editados, textos con la historia y anécdotas, y mil cachivaches para alegría del público duro y no tanto, ya que Judas Priest ya son clásicos del rock and roll, como los Rolling Stones o AC/DC. El lanzamiento coincide con la publicación en español del libro autobiográfico de Halford, Confesión, donde cuenta con una mezcla de humor, tragedia y concienciación su doble vida: la de adorada estrella del rock y la de un hombre encerrado en un armario.

Creo que si hubiese sido heterosexual los resultados en Judas Priest hubiesen sido buenos, pero siendo un rockero gay son mejores

―Hay una historia divertida que dice que intentó seducir al cantante de Iron Maiden.

-[Risas] Sí, fue a Paul Di’Anno [la voz de los primeros discos de Iron Maiden]. Me daba vergüenza incluirlo en el libro, pero lo hice. No soy católico romano, pero algunos de mis amigos sí lo son y me dijeron que cuando te confiesas tienes que hacerlo sin ocultar nada. Y he titulado el libro Confesión, así que es un viaje abierto y honesto. No tengo nada que ocultar, tío. Aquel día estábamos muy borrachos y estoy seguro de que le ha pasado a mucha gente gay o heterosexual. Una noche bebes, te sientes un poco travieso y haces algo de lo que el día siguiente te arrepientes. Así que lamento haber intentado una perversión sexual con mi amigo Paul [risas], que, por cierto, es 100% heterosexual.

Rob Halford posa en los camerinos de un concierto de Judas Priest en Illinois en junio de 1984.
Rob Halford posa en los camerinos de un concierto de Judas Priest en Illinois en junio de 1984.Paul Natkin (Getty Images)

Halford creció en un piso de protección oficial en Birmingham, la ciudad perfecta para el nacimiento del pesado: industrial, oscura, deprimida, metalúrgica. “Si nacías en Birmingham tenías tres opciones: trabajar en una fábrica, unirte a una banda o acabar en la cárcel”, ha dicho Bill Ward, batería de Black Sabbath, los otros pilares del metal forjados en la ciudad inglesa. “Cuando paseabas por ciertas partes de la ciudad los vapores de las fábricas te hacían toser. Aquello estaba lleno de acerías. Mi padre trabajó en una de ellas. Se te metían las partículas entre los dientes: literalmente saboreé el metal antes de que se inventara el Metal pesado”, señala Halford.

El descubrimiento de los Beatles le transformó. Sobre todo el primoroso Álbum blanco. También el blues crudo de Muddy Waters y Howlin’ Wolf. Luego llegaron los dos cantantes que se convirtieron en su inspiración: Robert Plant, de Led Zeppelin, e Ian Gillan, de Deep Purple. Paralelamente descubrió su identidad sexual en un entorno donde las señales eran claras: mejor mantenerlo en secreto. “Supe que era gay desde muy temprana edad. Incluso cuando era pequeño me atraían los chicos. Y está bien decirlo, porque cuando eres un niño o una niña empiezas a experimentar con tu sexualidad. Eso es muy natural”, explica. En el libro cuenta un caso de abuso sexual “con un amigo de mi padre”. Un profesor de teatro que le invitó a unas copas, le emborrachó y abusó de él. “¿Es eso lo que hacen los gais? ¿En eso consiste ser gay?”, se preguntaba un atormentado adolescente carente de información y ansioso por hablar con alguien que le diese respuestas.

K. K. Downing, Rob Halford y Glenn Tipton en un recital de Judas Priest a mediados de los ochenta.
K. K. Downing, Rob Halford y Glenn Tipton en un recital de Judas Priest a mediados de los ochenta. Ebet Roberts (Redferns)

Halford se dio cuenta del potencial de su voz y comenzó a integrarse en bandas. Hasta que encontró el puesto vacante de vocalista en una llamada Judas Priest, en aquel momento (principios de los setenta) una banda con algo de carretera, pero sin ninguna grabación. Estaba todo por hacer. “¿Que por qué elegí el ¿Metal pesado? Porque hay algo muy poderoso en esta música y existe un sentimiento de comunidad que no hay en otros géneros. Engancha”, apunta. En 1980, el grupo publicó su sexto disco, Acero británico, y su carrera se embaló. Con Gritando por venganza (1982) conquistaron el mercado estadounidense y con Analgésico (1990) crearon las normas para lo que debía ser la evolución del metal. Mientras triunfaba profesionalmente, su vida sentimental era un desastre. Públicamente seguía ocultando sus sentimientos (daba pistas en letras como Injusticia, que habla de ligar en bares de ambiente, pero nadie se enteraba) y en privado sus relaciones largas se establecían casi siempre con “hombres heterosexuales”. Uno de ellos, Brad, se pegó un tiro en la cabeza justo después de una discusión con el cantante.

Halford, siempre inquieto, comenzó a sentir la necesidad de desarrollar una carrera en solitario. En parte porque veía a grupos nuevos, como Pantera, con una vitalidad que empezaba a flaquear en Judas Priest. El cantante estuvo una década fuera de Priest (de 1993 a 2003) y aprovechó ese momento para acabar con su tormento. En una entrevista de 1998 en la MTV soltó: “Creo que la mayoría de la gente sabe que siempre he sido gay”. Dice que inmediatamente escuchó un patapan: a alguien en el estudio donde se desarrollaba la entrevista se le había caído una carpeta al suelo. No, la mayoría de la gente no sabía que era homosexual.

Desde su regreso a Judas Priest, Halford ha mantenido a raya la popularidad del grupo a pesar de las bajas. Los dos guitarristas principales ya no están: K. K. Downing se marchó en 2011 por desavenencias con Glenn Tipton, y a este último el párkinson le tiene fuera de los escenarios (en algunos conciertos aparece para tocar un par de temas). Ahora hace resumen de los momentos estelares del grupo en este medio siglo: “Me encanta el drama y el caos del rock and roll. Crees que tienes el control, pero no es así. El rock and roll es una locura, un circo. Al principio de nuestra carrera pensábamos: podríamos estar ahora mismo en la cocina de casa, haciendo una buena cena. Pero no, nos encontramos en Alemania, metidos en una furgoneta sin calefacción, a 10 grados bajo cero. La furgo se ha averiado y no tenemos nada para comer ni beber. Estamos esperando a que alguien nos rescate. Y nos estamos muriendo de hipotermia. Pero ahora miras hacia atrás a los peores momentos con afecto. Esta locura es la forma en la que funciona nuestra vida”.

El último disco que editaron, Potencia de fuego (2018), se encuentra entre lo mejor de su discografía, un colofón de carrera sensacional del que pocas bandas veteranas pueden alardear. Su voz, además, suena en buena forma, a pesar de llevar cinco décadas escalando hacia agudos temerarios. “Nunca he cuidado mi voz. Solía beber mucha cerveza, pero desde hace mucho solo tomo té. Por alguna razón que solo Dios sabe tengo ese chillido agudo perfecto para el Metal pesado. Aunque ahora suena un poco más áspero. No sé, soy como un coche viejo. Pero, ¿sabes?, aún puedo seguir adelante; no tan rápido, pero soy fiable”. El grupo se encuentra de gira del 50º aniversario. En febrero de 2022 tiene previsto actuar en España.

“Hemos sobrevivido. Ese se puede considerar el mejor momento de Judas Priest”, asevera, para a continuación apuntar lo que más le excita de la caja 50 años de música heavy metal: “Es como una máquina del tiempo del pesado. Me gustan especialmente algunas grabaciones en directo que incluso había olvidado. Porque cuando estás en una banda, el verdadero significado de tus límites lo tienes cuando tocas en concierto. No importa cuánto ensayes o cuántos discos grabes. Lo que eres como banda realmente cobra vida cuando actúas. Es el epítome de por qué estamos juntos”.

Imagen del contenido de 'Judas Priest. 50 Heavy Metal Years Of Music'.
Imagen del contenido de ‘Judas Priest. 50 Heavy Metal Years Of Music’.

―¿Cuántos músicos de Metal pesado conoce que son gais, pero no se atreven a decirlo?

―Pero no solo en el metal, en todos los géneros. Hay una cosa divertida que me encuentro algunas veces. Alguien me dice: “Soy fan de Judas Priest, pero no soy gay”. O: “Creo que eres un gran cantante, pero que conste que no soy gay ¿eh?” [se ríe]. Es divertido, pero también un poco triste. Porque no deberías tener miedo de ser gay. Ser homosexual es tan hermoso como ser heterosexual, o persona no binaria, o transexual o travesti. La identidad sexual es algo hermoso. En el Metal pesado siempre se proyectaba esa imagen de macho alfa dominador. En los últimos tiempos la cosa ha cambiado, afortunadamente, pero sí, creo que todavía hay algo ahí por superar. La música es libertad, es democracia, es tener una forma completamente libre de expresarse y absorber la vida sin limitaciones, sin censura, sin intolerancia, sin odio. Aunque entiendo las dificultades para algunos hombres que están en bandas de rock que hacen lo que yo hice: ocultar su identidad sexual o simplemente no sentirse cómodos para hablar de este tema. Muchas veces se trata de miedo, y la mejor manera de superarlo es enfrentarse a él.

―¿Judas Priest hubiera sido un banda diferente si usted no hubiese sido gay?

―Oh, me lo he preguntado muchas veces. Recuerdo que una vez comenté en la prensa que solo ahora que llevaba una vida abiertamente gay podía hacer bien mi trabajo. Bueno, creo que hay algo de verdad en eso. ¿Jean Paul Gaultier sería el gran diseñador que es si no fuera gay? Creo que hay ciertos atributos que los homosexuales tenemos muy desarrollados, ya seas Alejandro Magno o Freddie Mercury. Hay una parte de nosotros que es muy especial, no diría que lo tenemos solo nosotros, pero sí que es especial. Creo que si hubiese sido heterosexual los resultados en Judas Priest hubiesen sido buenos, pero siendo un rockero gay son mejores.

" ["date_timestamp"]=> int(1634830030) } [7]=> array(11) { ["title"]=> string(82) "Concierto en Bilbao de Joanna Connor: Joanna Connor, heroína de la guitarra blues" ["link"]=> string(112) "https://packagingnewsonline.com/concierto-en-bilbao-de-joanna-connor-joanna-connor-heroina-de-la-guitarra-blues/" ["dc"]=> array(1) { ["creator"]=> string(12) "Betty Foster" } ["pubdate"]=> string(31) "Thu, 21 Oct 2021 14:25:07 +0000" ["category"]=> string(53) "MusicbilbaoBluesconciertoConnorguitarraheroínaJoanna" ["guid"]=> string(112) "https://packagingnewsonline.com/concierto-en-bilbao-de-joanna-connor-joanna-connor-heroina-de-la-guitarra-blues/" ["description"]=> string(82) "Joanna con su Gibson Les Paul. / CARLOS Gª AZPIAZU La vecina de Chicago frotó..." ["content"]=> array(1) { ["encoded"]=> string(6881) "

Joanna con su Gibson Les Paul. / CARLOS Gª AZPIAZU

La vecina de Chicago frotó su slide en el décimo ciclo Music Legends, dando un bolo versionero que decayó en su segunda parte

Óscar Cubillo

El martes unas 170 almas acudimos a la Sala BBK para ver a la flamígera guitarrista de blues Joanna Connor interviniendo en el décimo ciclo Music Legends. La dama, vestida como una walkiria del heavy metal, dio aquí el primer concierto de una gira europea que hasta el 4 de noviembre le llevará por España (sólo la fecha de Bilbao), Alemania, Holanda, Luxemburgo, Reino Unido e Irlanda, de donde vino el guitarrista sorpresa de la velada, Eamonn McCormack, quien se alargó a solas y en trío con un inesperado aperitivo de 5 canciones en 26 minutos voluntariosos y reminiscentes de SRV, Hendrix, Otis Rush, Bonamassa, Mayall, Johnny Winter…

Eamonn, el inesperado telonero, con su Fender Stratocaster. /

CARLOS Gª AZPIAZU

Tras el demasiado prolongado pulcro prólogo con algún fallo técnico de la guitarra, apareció en escena la guitarrista estelar, Joanna Connor, nacida en Nueva York hace sólo 59 años (pocos para el promedio del Music Legends), criada en Worcester, Massachusetts, y desde 1984 vecina de Chicago, la capital del blues, desde donde editó su primer disco allá por 1989. Este año ha editado su 14º álbum, ‘4801 South Indiana Avenue’, coproducido por Bonamassa, que toca en un par de cortes.

El bolo de Joanna, de 12 temas en 74 minutos, se hizo largo, adoleció de falta de volumen, abusó de las versiones, no igualó la llama de los vídeos que circulan por la web y encima se desinfló en la segunda parte. Lo cierto es que esperábamos más, aunque no estuvo mal y antes dar el bis en la BBK dijo la Connor: «Es la primera vez que tocamos juntos y creo que hemos hecho un buen trabajo». Sí, su parte generalmente en trío estuvo bien engrasada, y algo más cogido al vuelo el prólogo con el guitarrista irlandés, ambos líderes al frente de la misma base rítmica.

Lo más criticable, aparte del volumen (en los primeros guitarrazos de la Connor la cosa sonó muy alta dentro del escenario y el joven baterista pidió que lo bajaran y se rebajó todo en general, dentro y fuera de la escena), fue la selección del repertorio, rellenado con versiones. Y para más inri algún original se basó en temas ajenos, llegando a fusilar por ejemplo el ‘Boogie chillum’ de John Lee Hooker en una pieza que mereció palmas espontáneas («Es la hora del boogie. ¿Estáis preparados?», y como nadie le contestó añadió: «El boogie es internacional»).

Joanna Connor con la joven base rítmica. /

CARLOS Gª AZPIAZU

Entre las versiones de su primera y cuasi potente mitad Joanna Connor repasó dos de Elmore James (la inaugural ‘Shake your money maker’, a lo Hound Dog Taylor, y la cuarta, ‘The sky is crying’, a modo de híbrido entre Stevie Ray Vaughan y Gary Moore), una furiosa ‘Going Down’ de Freddie King (la única ajena que identificó, que presentó), ‘Dr. Feelgood’ de Aretha Franklin llevada a terrenos de balada blues bibikinesca total y con voz muy blanca (en ella soltó unos largos punteos y nos asaltó el titular: la heroína de la guitarra, por eso de su rol de ‘guitar hero’).

Esta de Aretha fue la sexta pieza y a partir de entonces, en la segunda mitad, el bolo se atascó, se dilató y hasta cayó en el populismo. Su single de este año, ‘Destination’, un rock a lo SRV, no igualó al grabado en el disco los cual nos sorprendio. En cuarteto con el añadido de Eamonn McCormack repasaron un acelerado ‘Rock me baby’ de B.B. King, ella sola con la slide (Joanna frota un tubo de metal sobre las cuerdas alargando las notas, al modo del viejo blues) revisó el ‘Come on in my kitchen’ de Robert Johnson, y de seguido de nuevo en cuarteto atacó el ‘Walkin’ blues’ también de Johnson pero lo echó a perder pidiendo palmas y colando solos gratuitos de sus subalternos. Algo mejor les quedó el bis, ‘Cut you loose’, otro estándar blues hecho por Buddy Guy, James Cotton.

.

" } ["summary"]=> string(82) "Joanna con su Gibson Les Paul. / CARLOS Gª AZPIAZU La vecina de Chicago frotó..." ["atom_content"]=> string(6881) "

Joanna con su Gibson Les Paul. / CARLOS Gª AZPIAZU

La vecina de Chicago frotó su slide en el décimo ciclo Music Legends, dando un bolo versionero que decayó en su segunda parte

Óscar Cubillo

El martes unas 170 almas acudimos a la Sala BBK para ver a la flamígera guitarrista de blues Joanna Connor interviniendo en el décimo ciclo Music Legends. La dama, vestida como una walkiria del heavy metal, dio aquí el primer concierto de una gira europea que hasta el 4 de noviembre le llevará por España (sólo la fecha de Bilbao), Alemania, Holanda, Luxemburgo, Reino Unido e Irlanda, de donde vino el guitarrista sorpresa de la velada, Eamonn McCormack, quien se alargó a solas y en trío con un inesperado aperitivo de 5 canciones en 26 minutos voluntariosos y reminiscentes de SRV, Hendrix, Otis Rush, Bonamassa, Mayall, Johnny Winter…

Eamonn, el inesperado telonero, con su Fender Stratocaster. /

CARLOS Gª AZPIAZU

Tras el demasiado prolongado pulcro prólogo con algún fallo técnico de la guitarra, apareció en escena la guitarrista estelar, Joanna Connor, nacida en Nueva York hace sólo 59 años (pocos para el promedio del Music Legends), criada en Worcester, Massachusetts, y desde 1984 vecina de Chicago, la capital del blues, desde donde editó su primer disco allá por 1989. Este año ha editado su 14º álbum, ‘4801 South Indiana Avenue’, coproducido por Bonamassa, que toca en un par de cortes.

El bolo de Joanna, de 12 temas en 74 minutos, se hizo largo, adoleció de falta de volumen, abusó de las versiones, no igualó la llama de los vídeos que circulan por la web y encima se desinfló en la segunda parte. Lo cierto es que esperábamos más, aunque no estuvo mal y antes dar el bis en la BBK dijo la Connor: «Es la primera vez que tocamos juntos y creo que hemos hecho un buen trabajo». Sí, su parte generalmente en trío estuvo bien engrasada, y algo más cogido al vuelo el prólogo con el guitarrista irlandés, ambos líderes al frente de la misma base rítmica.

Lo más criticable, aparte del volumen (en los primeros guitarrazos de la Connor la cosa sonó muy alta dentro del escenario y el joven baterista pidió que lo bajaran y se rebajó todo en general, dentro y fuera de la escena), fue la selección del repertorio, rellenado con versiones. Y para más inri algún original se basó en temas ajenos, llegando a fusilar por ejemplo el ‘Boogie chillum’ de John Lee Hooker en una pieza que mereció palmas espontáneas («Es la hora del boogie. ¿Estáis preparados?», y como nadie le contestó añadió: «El boogie es internacional»).

Joanna Connor con la joven base rítmica. /

CARLOS Gª AZPIAZU

Entre las versiones de su primera y cuasi potente mitad Joanna Connor repasó dos de Elmore James (la inaugural ‘Shake your money maker’, a lo Hound Dog Taylor, y la cuarta, ‘The sky is crying’, a modo de híbrido entre Stevie Ray Vaughan y Gary Moore), una furiosa ‘Going Down’ de Freddie King (la única ajena que identificó, que presentó), ‘Dr. Feelgood’ de Aretha Franklin llevada a terrenos de balada blues bibikinesca total y con voz muy blanca (en ella soltó unos largos punteos y nos asaltó el titular: la heroína de la guitarra, por eso de su rol de ‘guitar hero’).

Esta de Aretha fue la sexta pieza y a partir de entonces, en la segunda mitad, el bolo se atascó, se dilató y hasta cayó en el populismo. Su single de este año, ‘Destination’, un rock a lo SRV, no igualó al grabado en el disco los cual nos sorprendio. En cuarteto con el añadido de Eamonn McCormack repasaron un acelerado ‘Rock me baby’ de B.B. King, ella sola con la slide (Joanna frota un tubo de metal sobre las cuerdas alargando las notas, al modo del viejo blues) revisó el ‘Come on in my kitchen’ de Robert Johnson, y de seguido de nuevo en cuarteto atacó el ‘Walkin’ blues’ también de Johnson pero lo echó a perder pidiendo palmas y colando solos gratuitos de sus subalternos. Algo mejor les quedó el bis, ‘Cut you loose’, otro estándar blues hecho por Buddy Guy, James Cotton.

.

" ["date_timestamp"]=> int(1634826307) } [8]=> array(11) { ["title"]=> string(80) "las claves del último disco de los Beatles a través de sus canciones inéditas" ["link"]=> string(110) "https://packagingnewsonline.com/las-claves-del-ultimo-disco-de-los-beatles-a-traves-de-sus-canciones-ineditas/" ["dc"]=> array(1) { ["creator"]=> string(12) "Betty Foster" } ["pubdate"]=> string(31) "Thu, 21 Oct 2021 13:54:05 +0000" ["category"]=> string(115) "MusicBeatlescancióncancionesclavesDeldiscoDiscos músicainéditasLasLosLos BeatlesMúsica popRocasustravésúltimo" ["guid"]=> string(110) "https://packagingnewsonline.com/las-claves-del-ultimo-disco-de-los-beatles-a-traves-de-sus-canciones-ineditas/" ["description"]=> string(94) "Noticias relacionadas Existe un debate abierto entre los fans de The Beatles con respecto a..." ["content"]=> array(1) { ["encoded"]=> string(11204) "

Noticias relacionadas

Existe un debate abierto entre los fans de The Beatles con respecto a la verdadera canción de despedida de la banda. Las grabaciones de Abbey Road y Deja que sea resultaron casi una continuación la una de la otra, reinterpretando ideas, riffs y canciones. La primera opción dejaría a los EnD como la última aportación de la discografía de la banda, su despedida: “Y al final, el amor que te llevas es equivalente al amor que das“.

Lennon y McCartney comparten créditos y a cada miembro se le regala un compás para rellenar con secciones instrumentales —incluso a Ringo, el único solo de batería de toda la discografía del grupo—. La conclusión sobre la retribución kármica de Lennon cae con la gravedad de un dalai lama. La canción se terminó de grabar el 18 de agosto de 1969, la última que contaría con la participación de todos sus miembros.

Los Beatles llegando a Estados Unidos el 7 de febrero de 1964.

Wikimedia Commons

Sin embargo, la que habría de cerrar su último disco, Deja que sea, abre una vía de especulación distinta. Volver es un blues acelerado, adherezado por las teclas de Bill Preston y empaquetado en el juego de voces Lennon-McCartney, prometiendo un regreso que nunca habría de llegar, añadiendo el irónico “espero que hayamos pasado la audición” como broche final. La canción encapsula perféctamente el espíritu que las grabaciones del último álbum que los cuatro de Liverpool intentaron recrear: una vuelta a las raíces, un regreso a lo que les empujó a malvivir juntos en Hamburgo.

El 25 de noviembre de 2021 podremos disfrutar de Volver, el documental de tres episodios que Peter Jackson ha preparado paras Disney +, con material de arhivo nunca antes visto de las sesiones que dieron lugar al último álbum de la banda. Un trabajo que ha contado con lo último en tecnología de restauración de audio y vídeo, haciéndonos partícipes directos de los últimos días del grupo.

Las canciones perdidas

Con motivo del estreno de Volver, también se ha querido honrar a sus maratónicas sesiones de grabación con la edición Super Deluxe de Deja que sea que se completa con canciones inéditas, ensayos y tomas olvidadas. El grupo había dejado de tocar en directo el 25 de agosto de 1966 en San Francisco. Hartos de los gritos y la respuesta excesiva a un movimiento cultural que bien puede haber sido el más importante de la segunda mitad del siglo XX —al menos en lo que a música se refiere—.

Deja que sea rezuma con la influencia de Chuck Berry, Aguas fangosas O Bob Dylan. Un año antes John, George y Ringo habían visto el regreso del cantautor con La banda en el Festival de la Isla de Wight. Un Dylan completamente distinto desde su accidente de moto había subido al escenario para interpretar con otra imagen y otra voz sus canciones. Del interés por el surrealismo y la vanguardia había virado hacia la canción tradicional, sus hijos o la ebanistería. El de Duluth ya no vestía con trajes de cortes estrechos y sobrios, ahora lo hacía con pana y vaqueros, más cerca de Nashville que de Carnaby Street.

El grupo al completo en su última actuación.

El grupo al completo en su última actuación.

YouTube

Cuando los cuatro músicos se dieron cita para los que serían sus dos últimos trabajos, la idea de la retirada ya se había implantado en sus mentes. Sabían que la relación entre ellos se había visto envenenada por los éxitos, los rencores y las envidias. Harrison intentaría sin éxito exigir a Paul una mayor espontaneidad, tocando una y otra vez primeros compases de Todas las cosas deben pasar, la canción que habría de dar nombre a su primer disco en solitario, desechada por el resto de miembros.

Entre las versiones de otras bandas y las viejas canciones de su repertorio, sacan la cabeza la demo de El jardín del pulpo de Ringo Starr, todavía inconcluso y de una inocencia digna de una canción de cuna; El largo y ventoso camino antes de los over-dubs del ‘muro de sonido’ de Phil Spector que provocaron el distanciamiento de McCartney con el productor de la banda. Una versión desnuda y más cercana a la sensibilidad con la que el músico dotaría a sus canciones en solitario.

Las ideas se dibujan brevemente a veces en forma de acordes mucho más simples, antes de que apareciesen las grandes orquestas y arreglos. Harrison bromea en una con Lennon sobre la letra de Alguna cosa durante los ensayos inéditos de la canción, incapaz todavía de completar su primera línea:”Algo en el modo en que se mueve me atrae como una… ¿Coliflor?”, bromean ambos mientras mastican la progresión de acordes una y otra vez.

Uno después de 909, escrita por Lennon casi una década antes, en Hamburgo, —cuando McCartney y él empezaron a incorporar sus propias canciones al repertorio— suena con un Ringo Starr que bien podría estar anticipando desde su batería el punk con el que moriría la década siguiente en la tercera toma. El genial Billy Preston improvisa una versión de Sin una cancion, una canción tradicional americana, dando buena cuenta de la repercusión que el pianista tuvo durante estas sesiones —el único músico ajeno a la banda que llegó a grabar y estar acreditado en un álbum de los Beatles—.

A lo largo de las distintas tomas y demos, la banda intenta dar forma a un proyecto que todavía hoy resulta difuso. Las personalidades de cada uno de sus miembros intentan acoplarse a un proyecto en común que resultaba cada vez más complicado sostener. Es durante estas canciones desechadas donde acertamos a entrever el esqueleto de un álbum tortuoso.

Otra visión

Los primeros días de 1969 transcurrieron en los estudios Twickenham, una enorme nave industrial, bajo el escrutinio constante de las cámaras de grabación. Los negativos de aquellas sesiones recogieron a unos Beatles cansados, enfadados entre ellos. El documental original de 1970, dirigido por Michael Lindsay-Hogg, sería un reflejo de esos primeros días, un réquiem a la muerte de la banda.

La sombra de Deja que sea sigue resultando alargada y confusa. Las votaciones de sus miembros dejaron fuera las mezclas de Glyn Johns, pasándole el trabajo a Phil Spector, a pesar de las protestas de Paul. Esta nueva edición Super Deluxe incluye las mezclas originales, así como otras alternativas, reincidiendo en la complejidad del legado de un disco grabado y compuesto en tres semanas y del que todavía no tenemos un relato concreto o una herencia determinada.


En una entrevista reciente con Rick Rubin, Ringo Starr admitía sentirse satisfecho con el montaje que ahora presenta Peter Jackson, señalando la alegría que el primer trabajo no fue capaz de encapsular. Una sensación quizás amplificada por la gravedad de la noticia de su separación que conmocionó a medio mundo. Ahora intentan hacer justicia con otro metraje, una cara más humana y amable de un periodo terrible para sus miembros.

Los cuatro Beatles sabían que habría una última actuación en público, un último adiós que se especulaba desde las Pirámides de Egipto, anfiteatros en Siria O espectaculares montajes en Pompeya. Pero terminó siendo la azotea de Apple Records, con la misma austeridad con la que decidieron regresar al estudio una última vez, centrándose en las canciones y nada más.

Al principio reticentes, Lennon tuvo la última palabra y los cuatro subieron las escaleras de emergencia que les separaba de la última actuación que darían juntos. La primera toma de No me defraudes en la azotea suena con convencimiento y honestidad; midiendo el peso de cada palabra, cada acorde y cada golpe de batería, como conscientes de una cuenta atrás hacia la desintegración del mayor grupo que jamás ha existido.

.

" } ["summary"]=> string(94) "Noticias relacionadas Existe un debate abierto entre los fans de The Beatles con respecto a..." ["atom_content"]=> string(11204) "

Noticias relacionadas

Existe un debate abierto entre los fans de The Beatles con respecto a la verdadera canción de despedida de la banda. Las grabaciones de Abbey Road y Deja que sea resultaron casi una continuación la una de la otra, reinterpretando ideas, riffs y canciones. La primera opción dejaría a los EnD como la última aportación de la discografía de la banda, su despedida: “Y al final, el amor que te llevas es equivalente al amor que das“.

Lennon y McCartney comparten créditos y a cada miembro se le regala un compás para rellenar con secciones instrumentales —incluso a Ringo, el único solo de batería de toda la discografía del grupo—. La conclusión sobre la retribución kármica de Lennon cae con la gravedad de un dalai lama. La canción se terminó de grabar el 18 de agosto de 1969, la última que contaría con la participación de todos sus miembros.

Los Beatles llegando a Estados Unidos el 7 de febrero de 1964.

Wikimedia Commons

Sin embargo, la que habría de cerrar su último disco, Deja que sea, abre una vía de especulación distinta. Volver es un blues acelerado, adherezado por las teclas de Bill Preston y empaquetado en el juego de voces Lennon-McCartney, prometiendo un regreso que nunca habría de llegar, añadiendo el irónico “espero que hayamos pasado la audición” como broche final. La canción encapsula perféctamente el espíritu que las grabaciones del último álbum que los cuatro de Liverpool intentaron recrear: una vuelta a las raíces, un regreso a lo que les empujó a malvivir juntos en Hamburgo.

El 25 de noviembre de 2021 podremos disfrutar de Volver, el documental de tres episodios que Peter Jackson ha preparado paras Disney +, con material de arhivo nunca antes visto de las sesiones que dieron lugar al último álbum de la banda. Un trabajo que ha contado con lo último en tecnología de restauración de audio y vídeo, haciéndonos partícipes directos de los últimos días del grupo.

Las canciones perdidas

Con motivo del estreno de Volver, también se ha querido honrar a sus maratónicas sesiones de grabación con la edición Super Deluxe de Deja que sea que se completa con canciones inéditas, ensayos y tomas olvidadas. El grupo había dejado de tocar en directo el 25 de agosto de 1966 en San Francisco. Hartos de los gritos y la respuesta excesiva a un movimiento cultural que bien puede haber sido el más importante de la segunda mitad del siglo XX —al menos en lo que a música se refiere—.

Deja que sea rezuma con la influencia de Chuck Berry, Aguas fangosas O Bob Dylan. Un año antes John, George y Ringo habían visto el regreso del cantautor con La banda en el Festival de la Isla de Wight. Un Dylan completamente distinto desde su accidente de moto había subido al escenario para interpretar con otra imagen y otra voz sus canciones. Del interés por el surrealismo y la vanguardia había virado hacia la canción tradicional, sus hijos o la ebanistería. El de Duluth ya no vestía con trajes de cortes estrechos y sobrios, ahora lo hacía con pana y vaqueros, más cerca de Nashville que de Carnaby Street.

El grupo al completo en su última actuación.

El grupo al completo en su última actuación.

YouTube

Cuando los cuatro músicos se dieron cita para los que serían sus dos últimos trabajos, la idea de la retirada ya se había implantado en sus mentes. Sabían que la relación entre ellos se había visto envenenada por los éxitos, los rencores y las envidias. Harrison intentaría sin éxito exigir a Paul una mayor espontaneidad, tocando una y otra vez primeros compases de Todas las cosas deben pasar, la canción que habría de dar nombre a su primer disco en solitario, desechada por el resto de miembros.

Entre las versiones de otras bandas y las viejas canciones de su repertorio, sacan la cabeza la demo de El jardín del pulpo de Ringo Starr, todavía inconcluso y de una inocencia digna de una canción de cuna; El largo y ventoso camino antes de los over-dubs del ‘muro de sonido’ de Phil Spector que provocaron el distanciamiento de McCartney con el productor de la banda. Una versión desnuda y más cercana a la sensibilidad con la que el músico dotaría a sus canciones en solitario.

Las ideas se dibujan brevemente a veces en forma de acordes mucho más simples, antes de que apareciesen las grandes orquestas y arreglos. Harrison bromea en una con Lennon sobre la letra de Alguna cosa durante los ensayos inéditos de la canción, incapaz todavía de completar su primera línea:”Algo en el modo en que se mueve me atrae como una… ¿Coliflor?”, bromean ambos mientras mastican la progresión de acordes una y otra vez.

Uno después de 909, escrita por Lennon casi una década antes, en Hamburgo, —cuando McCartney y él empezaron a incorporar sus propias canciones al repertorio— suena con un Ringo Starr que bien podría estar anticipando desde su batería el punk con el que moriría la década siguiente en la tercera toma. El genial Billy Preston improvisa una versión de Sin una cancion, una canción tradicional americana, dando buena cuenta de la repercusión que el pianista tuvo durante estas sesiones —el único músico ajeno a la banda que llegó a grabar y estar acreditado en un álbum de los Beatles—.

A lo largo de las distintas tomas y demos, la banda intenta dar forma a un proyecto que todavía hoy resulta difuso. Las personalidades de cada uno de sus miembros intentan acoplarse a un proyecto en común que resultaba cada vez más complicado sostener. Es durante estas canciones desechadas donde acertamos a entrever el esqueleto de un álbum tortuoso.

Otra visión

Los primeros días de 1969 transcurrieron en los estudios Twickenham, una enorme nave industrial, bajo el escrutinio constante de las cámaras de grabación. Los negativos de aquellas sesiones recogieron a unos Beatles cansados, enfadados entre ellos. El documental original de 1970, dirigido por Michael Lindsay-Hogg, sería un reflejo de esos primeros días, un réquiem a la muerte de la banda.

La sombra de Deja que sea sigue resultando alargada y confusa. Las votaciones de sus miembros dejaron fuera las mezclas de Glyn Johns, pasándole el trabajo a Phil Spector, a pesar de las protestas de Paul. Esta nueva edición Super Deluxe incluye las mezclas originales, así como otras alternativas, reincidiendo en la complejidad del legado de un disco grabado y compuesto en tres semanas y del que todavía no tenemos un relato concreto o una herencia determinada.


En una entrevista reciente con Rick Rubin, Ringo Starr admitía sentirse satisfecho con el montaje que ahora presenta Peter Jackson, señalando la alegría que el primer trabajo no fue capaz de encapsular. Una sensación quizás amplificada por la gravedad de la noticia de su separación que conmocionó a medio mundo. Ahora intentan hacer justicia con otro metraje, una cara más humana y amable de un periodo terrible para sus miembros.

Los cuatro Beatles sabían que habría una última actuación en público, un último adiós que se especulaba desde las Pirámides de Egipto, anfiteatros en Siria O espectaculares montajes en Pompeya. Pero terminó siendo la azotea de Apple Records, con la misma austeridad con la que decidieron regresar al estudio una última vez, centrándose en las canciones y nada más.

Al principio reticentes, Lennon tuvo la última palabra y los cuatro subieron las escaleras de emergencia que les separaba de la última actuación que darían juntos. La primera toma de No me defraudes en la azotea suena con convencimiento y honestidad; midiendo el peso de cada palabra, cada acorde y cada golpe de batería, como conscientes de una cuenta atrás hacia la desintegración del mayor grupo que jamás ha existido.

.

" ["date_timestamp"]=> int(1634824445) } [9]=> array(11) { ["title"]=> string(95) "Adele, en exclusiva para Shangay: “Gracias a mis amigos gais me convertí en una temeraria”" ["link"]=> string(119) "https://packagingnewsonline.com/adele-en-exclusiva-para-shangay-gracias-a-mis-amigos-gais-me-converti-en-una-temeraria/" ["dc"]=> array(1) { ["creator"]=> string(12) "Betty Foster" } ["pubdate"]=> string(31) "Thu, 21 Oct 2021 10:17:04 +0000" ["category"]=> string(72) "MusicAdeleamigosconvertíexclusivagaisGraciasmisParáShangaytemerariauna" ["guid"]=> string(119) "https://packagingnewsonline.com/adele-en-exclusiva-para-shangay-gracias-a-mis-amigos-gais-me-converti-en-una-temeraria/" ["description"]=> string(84) "Si Adele llevaba casi seis años sin lanzar álbum, y de ahí la expectación que..." ["content"]=> array(1) { ["encoded"]=> string(10213) "

Si Adele llevaba casi seis años sin lanzar álbum, y de ahí la expectación que ha despertado el inminente 30, son ya diez años los que se cumplen de su primera –y única hasta el momento– portada en Shangay.

Merece la pena recuperar la entrevista que nos concedió en el verano de 2011, de cara a la portada del número 401 de Shangay. Ya entonces resultaba complicado conseguir una entrevista con Adele, de ahí que estemos tan orgullosos de que nos la concediera. 21 había salido en enero de ese año, y logramos hablar con ella pocos meses después de que explotara el gran fenómeno que trajo consigo su segundo álbum.

Fue breve la entrevista, sí, y desgraciadamente no fue cara a cara; pero no dejó de ser todo un logro conseguir una entrevista exclusiva con ella, que ya en ese momento iba encaminada a ser la diva de proporciones estratosféricas que acaba de lanzar Fácil para mí.

Qué gran momento aquel, porque menudo discazo –el último que me llegó a mí realmente–, y es que recordemos que incluye Rodando en la profundidad –un primer single en condiciones–, Los rumores dicen que, Prender fuego a la lluvia O Alguien como tú. Y a pesar de la brevedad de la charla, dejó titulares bien jugosos como el de portada: “Nunca me  he considerado una cantante especialmente buena”. ¡Ojo a la frase! Esto fue todo lo que me contó.



SHANGAY Te diste a conocer con 19, y en tu nuevo álbum también nos recuerdas la edad con que lo grabaste…
ADELE
⇒ He necesitado que pasara ese tiempo para componer y grabar el disco. Supongo que cada artista se marca unos plazos según el tipo de trabajo que prepara; en mi caso, está claro el tiempo que me ha hecho falta para tener listo 21.

SHANGAY El desamor, la desesperación y la inquietud vuelven a ser fuentes básicas de inspiración para ti. ¿Te sientes más creativa cuando sufres estrés emocional?
ADELE
⇒ ¡Está claro que sí! [risas]. Desgraciadamente… Mis relaciones de pareja me consumen tanto cuando funcionan de maravilla como cuando fracasan y se convierten en una experiencia devastadora. He crecido escuchando y amando a artistas que también han sabido extraer algo bello de su dolor, y supongo que eso es algo que se me ha ido quedando y que ha marcado mi manera de componer.

“Soy una auténtica yonqui del pop”

SHANGAY Tu reconocible tono de voz se ha convertido en el elemento clave de tu personalidad artística. ¿Cuándo te diste cuenta de que, para ser tan joven, tu voz te hacía parecer una intérprete muy experimentada?
ADELE
⇒ No es algo que me planteara en ningún momento, quizá porque nunca me he considerado una cantante especialmente buena. Siempre me ataca una especie de insatisfacción, no hay momento en que no piense que podría haberlo hecho mejor. Supongo que si no tengo un mejor concepto de mí misma es porque mi intérprete favorita es Etta James, que puso el listón muy alto con su enorme fuerza y su carisma. Empecé a tomarme mi voz en serio cuando firmé mi contrato discográfico en verano de 2006, aunque en ese momento no podía entender que hubiera gente dispuesta a invertir tiempo y dinero en mí.

SHANGAY Ese toque torturado tan tuyo a la hora de interpretar, ¿te sale de forma natural o lo fuerzas?
ADELE
⇒ Todo lo que tiene que ver con mi música surge de un modo natural. Nunca planeo nada, me dejo llevar, porque los sentimientos son los que mandan. Aunque es verdad que los racionalizo, le doy muchas vueltas a las cosas que siento, y tal vez por eso transmito una madurez que quizá por edad no me corresponde.

“Todo en mi música surge de un modo natural, son los sentimientos los que mandan”

SHANGAY Imposible no pensar en artistas soul de tu país que te han precedido, como Alison Moyet, al escucharte… ¿Te sientes continuadora de una tradición con fuertes raíces en el Reino Unido, o solo piensas en las maestras estadounidenses a las que amas?
ADELE
⇒ Es verdad que mis favoritas son casi todas americanas, pero no es una cuestión de que me fije en su nacionalidad a la hora de engancharme a ellas. Lo que importa es si conecto con lo que cantan y con su manera de hacerlo. Annie Lennox es otra de mis favoritas, ¡y es británica! [risas]

SHANGAY Y Rodando en la profundidad ha funcionado tan bien como primer single es porque en él ofreces un perfil menos atormentado de lo habitual en ti. ¿Irás alternando el melodrama con otras variantes?
ADELE
⇒ Lógicamente, según vaya creciendo y evolucionando… Rodando en la profundidad es la primera canción en la que realmente demuestro lo que he cambiado en los últimos dos años. En el tiempo que ha pasado entre 19 y 21 he aprendido a tomarme mi papel en las relaciones que he tenido de un modo distinto. Ahora me sorprendo menos cuando algo se tuerce. No es que lo espere, pero lo encajo mejor.

Cuando compuse Rodando en la profundidad estaba en un punto crucial de una relación: me di cuenta de que merecía más de lo que me estaban ofreciendo. Tuve que actuar como una zorra para que mi ex se diera cuenta de ese detalle, y decidí recrear esa actitud en la canción. De paso, era la oportunidad de mostrarme más jaranera en una de mis canciones.

SHANGAY ¿Quizá porque estabas harta de que se te considerase una joven marcada por los desamores?
ADELE
⇒ No es algo que me moleste. Tengo asumido que el público se va a crear una imagen de ti que no tiene necesariamente que corresponderse con tu realidad. Si haces públicas algunas vivencias, te expones a ser juzgada y criticada, es inevitable. Siempre compongo cuando he perdido algo o a alguien, y en ese momento lo normal es que magnifiques tus emociones. Pero no por ello me siento más torturada que cualquier otra joven de 21 años.

SHANGAY ¿De dónde surge la enorme complicidad entre el público gay y tú?
ADELE
⇒ Desde siempre, las personas con las que mejor me he entendido han sido homosexuales. Los lazos que he desarrollado con mis amigos gais son muy fuertes, y gracias a ellos me he convertido en una temeraria sin miedo a nada. Resulta maravilloso haber extendido esos lazos a toda la comunidad gay, que me hace sentir su lealtad en todo momento. Y está claro que ese apoyo también tiene que ver con lo mucho que les gustan a los gais voces poderosas como la mía [risas].

SHANGAY También tiene que ver con que te atreves a versionar temas pop que aparentemente no tienen nada que ver contigo, como Promete esto de Cheryl Cole… ¿Es tu manera de hacernos saber que no solo de soul vive Adele?
ADELE
⇒ ¡Si es que soy una auténtica yonqui del pop! Crecí escuchando día y noche el top 40, y de pequeña adoraba a las Spice Girls y a los Backstreet Boys. Además, no hay fin de semana que no me marque un tema pop divertido en el karaoke…

“Escuchar a artistas que saben extraer algo bello de su dolor se me ha quedado”

SHANGAY ¿Qué efecto esperas que tenga el nuevo disco en tu carrera?
ADELE
⇒ Confío en que me permita estar de gira sin parar. Nada me gusta más que ver cómo la gente responde a mis canciones y comprobar que mi música viaja a todos los rincones del mundo.

SHANGAY De momento tu sueño se está haciendo realidad, y tus conciertos se agotan con anticipación, como ha ocurrido con los que darás en España en abril. ¿Te veremos pronto dando conciertos en grandes estadios, a lo Kylie Minogue, para satisfacer la demanda?
ADELE
⇒ [Risas] No creo yo… Me encantan los shows masivos, pero solo cuando los artistas montan un auténtico espectáculo, con cambios de vestuario, coreografías y mucha purpurina. No creo que pudiera defender algo parecido, al menos de momento. Y la música que hago llega mucho más en salas pequeñas. Aunque nunca se sabe lo que puede pasar, tiempo al tiempo.

EL ÁLBUM 30 DE ADELE SE PUBLICA EL 19 DE NOVIEMBRE

" } ["summary"]=> string(84) "Si Adele llevaba casi seis años sin lanzar álbum, y de ahí la expectación que..." ["atom_content"]=> string(10213) "

Si Adele llevaba casi seis años sin lanzar álbum, y de ahí la expectación que ha despertado el inminente 30, son ya diez años los que se cumplen de su primera –y única hasta el momento– portada en Shangay.

Merece la pena recuperar la entrevista que nos concedió en el verano de 2011, de cara a la portada del número 401 de Shangay. Ya entonces resultaba complicado conseguir una entrevista con Adele, de ahí que estemos tan orgullosos de que nos la concediera. 21 había salido en enero de ese año, y logramos hablar con ella pocos meses después de que explotara el gran fenómeno que trajo consigo su segundo álbum.

Fue breve la entrevista, sí, y desgraciadamente no fue cara a cara; pero no dejó de ser todo un logro conseguir una entrevista exclusiva con ella, que ya en ese momento iba encaminada a ser la diva de proporciones estratosféricas que acaba de lanzar Fácil para mí.

Qué gran momento aquel, porque menudo discazo –el último que me llegó a mí realmente–, y es que recordemos que incluye Rodando en la profundidad –un primer single en condiciones–, Los rumores dicen que, Prender fuego a la lluvia O Alguien como tú. Y a pesar de la brevedad de la charla, dejó titulares bien jugosos como el de portada: “Nunca me  he considerado una cantante especialmente buena”. ¡Ojo a la frase! Esto fue todo lo que me contó.



SHANGAY Te diste a conocer con 19, y en tu nuevo álbum también nos recuerdas la edad con que lo grabaste…
ADELE
⇒ He necesitado que pasara ese tiempo para componer y grabar el disco. Supongo que cada artista se marca unos plazos según el tipo de trabajo que prepara; en mi caso, está claro el tiempo que me ha hecho falta para tener listo 21.

SHANGAY El desamor, la desesperación y la inquietud vuelven a ser fuentes básicas de inspiración para ti. ¿Te sientes más creativa cuando sufres estrés emocional?
ADELE
⇒ ¡Está claro que sí! [risas]. Desgraciadamente… Mis relaciones de pareja me consumen tanto cuando funcionan de maravilla como cuando fracasan y se convierten en una experiencia devastadora. He crecido escuchando y amando a artistas que también han sabido extraer algo bello de su dolor, y supongo que eso es algo que se me ha ido quedando y que ha marcado mi manera de componer.

“Soy una auténtica yonqui del pop”

SHANGAY Tu reconocible tono de voz se ha convertido en el elemento clave de tu personalidad artística. ¿Cuándo te diste cuenta de que, para ser tan joven, tu voz te hacía parecer una intérprete muy experimentada?
ADELE
⇒ No es algo que me planteara en ningún momento, quizá porque nunca me he considerado una cantante especialmente buena. Siempre me ataca una especie de insatisfacción, no hay momento en que no piense que podría haberlo hecho mejor. Supongo que si no tengo un mejor concepto de mí misma es porque mi intérprete favorita es Etta James, que puso el listón muy alto con su enorme fuerza y su carisma. Empecé a tomarme mi voz en serio cuando firmé mi contrato discográfico en verano de 2006, aunque en ese momento no podía entender que hubiera gente dispuesta a invertir tiempo y dinero en mí.

SHANGAY Ese toque torturado tan tuyo a la hora de interpretar, ¿te sale de forma natural o lo fuerzas?
ADELE
⇒ Todo lo que tiene que ver con mi música surge de un modo natural. Nunca planeo nada, me dejo llevar, porque los sentimientos son los que mandan. Aunque es verdad que los racionalizo, le doy muchas vueltas a las cosas que siento, y tal vez por eso transmito una madurez que quizá por edad no me corresponde.

“Todo en mi música surge de un modo natural, son los sentimientos los que mandan”

SHANGAY Imposible no pensar en artistas soul de tu país que te han precedido, como Alison Moyet, al escucharte… ¿Te sientes continuadora de una tradición con fuertes raíces en el Reino Unido, o solo piensas en las maestras estadounidenses a las que amas?
ADELE
⇒ Es verdad que mis favoritas son casi todas americanas, pero no es una cuestión de que me fije en su nacionalidad a la hora de engancharme a ellas. Lo que importa es si conecto con lo que cantan y con su manera de hacerlo. Annie Lennox es otra de mis favoritas, ¡y es británica! [risas]

SHANGAY Y Rodando en la profundidad ha funcionado tan bien como primer single es porque en él ofreces un perfil menos atormentado de lo habitual en ti. ¿Irás alternando el melodrama con otras variantes?
ADELE
⇒ Lógicamente, según vaya creciendo y evolucionando… Rodando en la profundidad es la primera canción en la que realmente demuestro lo que he cambiado en los últimos dos años. En el tiempo que ha pasado entre 19 y 21 he aprendido a tomarme mi papel en las relaciones que he tenido de un modo distinto. Ahora me sorprendo menos cuando algo se tuerce. No es que lo espere, pero lo encajo mejor.

Cuando compuse Rodando en la profundidad estaba en un punto crucial de una relación: me di cuenta de que merecía más de lo que me estaban ofreciendo. Tuve que actuar como una zorra para que mi ex se diera cuenta de ese detalle, y decidí recrear esa actitud en la canción. De paso, era la oportunidad de mostrarme más jaranera en una de mis canciones.

SHANGAY ¿Quizá porque estabas harta de que se te considerase una joven marcada por los desamores?
ADELE
⇒ No es algo que me moleste. Tengo asumido que el público se va a crear una imagen de ti que no tiene necesariamente que corresponderse con tu realidad. Si haces públicas algunas vivencias, te expones a ser juzgada y criticada, es inevitable. Siempre compongo cuando he perdido algo o a alguien, y en ese momento lo normal es que magnifiques tus emociones. Pero no por ello me siento más torturada que cualquier otra joven de 21 años.

SHANGAY ¿De dónde surge la enorme complicidad entre el público gay y tú?
ADELE
⇒ Desde siempre, las personas con las que mejor me he entendido han sido homosexuales. Los lazos que he desarrollado con mis amigos gais son muy fuertes, y gracias a ellos me he convertido en una temeraria sin miedo a nada. Resulta maravilloso haber extendido esos lazos a toda la comunidad gay, que me hace sentir su lealtad en todo momento. Y está claro que ese apoyo también tiene que ver con lo mucho que les gustan a los gais voces poderosas como la mía [risas].

SHANGAY También tiene que ver con que te atreves a versionar temas pop que aparentemente no tienen nada que ver contigo, como Promete esto de Cheryl Cole… ¿Es tu manera de hacernos saber que no solo de soul vive Adele?
ADELE
⇒ ¡Si es que soy una auténtica yonqui del pop! Crecí escuchando día y noche el top 40, y de pequeña adoraba a las Spice Girls y a los Backstreet Boys. Además, no hay fin de semana que no me marque un tema pop divertido en el karaoke…

“Escuchar a artistas que saben extraer algo bello de su dolor se me ha quedado”

SHANGAY ¿Qué efecto esperas que tenga el nuevo disco en tu carrera?
ADELE
⇒ Confío en que me permita estar de gira sin parar. Nada me gusta más que ver cómo la gente responde a mis canciones y comprobar que mi música viaja a todos los rincones del mundo.

SHANGAY De momento tu sueño se está haciendo realidad, y tus conciertos se agotan con anticipación, como ha ocurrido con los que darás en España en abril. ¿Te veremos pronto dando conciertos en grandes estadios, a lo Kylie Minogue, para satisfacer la demanda?
ADELE
⇒ [Risas] No creo yo… Me encantan los shows masivos, pero solo cuando los artistas montan un auténtico espectáculo, con cambios de vestuario, coreografías y mucha purpurina. No creo que pudiera defender algo parecido, al menos de momento. Y la música que hago llega mucho más en salas pequeñas. Aunque nunca se sabe lo que puede pasar, tiempo al tiempo.

EL ÁLBUM 30 DE ADELE SE PUBLICA EL 19 DE NOVIEMBRE

" ["date_timestamp"]=> int(1634811424) } } ["channel"]=> array(7) { ["title"]=> string(31) "Music – Packaging News Online" ["link"]=> string(31) "https://packagingnewsonline.com" ["lastbuilddate"]=> string(31) "Thu, 21 Oct 2021 21:39:09 +0000" ["language"]=> string(5) "en-US" ["sy"]=> array(2) { ["updateperiod"]=> string(9) " hourly " ["updatefrequency"]=> string(4) " 1 " } ["generator"]=> string(30) "https://wordpress.org/?v=5.8.1" ["tagline"]=> NULL } ["textinput"]=> array(0) { } ["image"]=> array(0) { } ["feed_type"]=> string(3) "RSS" ["feed_version"]=> string(3) "2.0" ["encoding"]=> string(5) "UTF-8" ["_source_encoding"]=> string(0) "" ["ERROR"]=> string(0) "" ["WARNING"]=> string(0) "" ["_CONTENT_CONSTRUCTS"]=> array(6) { [0]=> string(7) "content" [1]=> string(7) "summary" [2]=> string(4) "info" [3]=> string(5) "title" [4]=> string(7) "tagline" [5]=> string(9) "copyright" } ["_KNOWN_ENCODINGS"]=> array(3) { [0]=> string(5) "UTF-8" [1]=> string(8) "US-ASCII" [2]=> string(10) "ISO-8859-1" } ["stack"]=> array(0) { } ["inchannel"]=> bool(false) ["initem"]=> bool(false) ["incontent"]=> bool(false) ["intextinput"]=> bool(false) ["inimage"]=> bool(false) ["current_namespace"]=> bool(false) ["source_encoding"]=> string(5) "UTF-8" ["last_modified"]=> string(29) "Thu, 21 Oct 2021 23:52:06 GMT" ["etag"]=> string(34) ""f05b350aed8a777da415d9f917f5e0a5"" }